sábado, 13 de diciembre de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 40


Capítulo N°40: Tu infierno personal

- Isa deja de correr – Andrew la tomó por el codo para detener su loca carrera por alejarse de él – lo que estás a punto de hacer es muy peligroso y juré a Ethan que ante todo te protegería junto con Kaitlyn. 
- ¡Déjame ir! – Isa se revolvió ansiosa por soltarse – Necesito ir con Ethan, él está con Allan y ese maldito enfermo lo matará, sé que lo hará ¡Suéltame! 
- No puedo, lo siento – la comenzó arrastrar tras él, pero se detuvo cuando sintió un fuerte golpe en la cabeza, no era capaz de derribarlo, pero maldición la mujer pegaba fuerte. 
- ¡Te dije que no me voy a regresar al departamento! ¡No me quedaré sentada a esperar que ese psicópata de Allan mate a Ethan y tú no me impedirás detenerlo!
 Isa le dirigió una mirada cargada de odio, dejándole muy claro que no le haría la tarea nada de fácil si trataba de volver hacerla regresar.
- No puedo protegerte, tengo que quedarme con Kaitlyn y Caroline. No puedo multiplicarme en dos para cuidarlas a todas, no confió en nadie para que cuide a las chicas y sé que si vas puedes resultar dañada. 
- Tengo a John, Ethan es su hijo, si hay alguien a quien puedo acudir es a él. Créeme me mantendrá protegida y sólo él puede dar con el paradero de Ethan, mientras más tiempo pasamos discutiendo el asunto, más peligro se vuelve todo para Ethan, por favor déjame marchar. 
- Andrew dio con suspiro completamente frustrado, quería en este preciso momento ahorcar a esta testaruda mujer – Esta bien, te dejaré ir pero quiero que me mantengas al tanto de tu paradero y daré aviso a la policía, Allan sobrepasó todos los límites.  
- Avisa a la policía y mantén segura a Kaitlyn, apenas sepa el paradero de Ethan te lo informaré rápidamente – Isa le dio un breve beso en la mejilla y corrió hacia su auto.
Los 15 minutos que Isa demoró en llegar a la casa de John le parecieron una verdadera eternidad, trataba de acelerar pero ser prudente, tenía que pensar en Kaitlyn, su padre estaba en peligro y su madre estaba buscando el peligro, pero por Ethan sería capaz de ir al mismísimo infierno y eso era Allan, su infierno personal. 

♥♥♥♥♥

- ¿Isa que sucede? – le dijo John al abrir la puerta y darse cuenta de gran angustia que estaba en su mirada.
Isa corrió a abrazarlo y rompió en llanto, por un segundo John se quedó en shock por la reacción de ella, Isa nunca había sido cariñosa y siempre en los años que fue su padrastro tuvieron una cordial relación, no muy lejana, pero el contacto físico no entraba en sus demostraciones de afecto.
- Allan tiene a Ethan – fue lo que logró decir a través de los sollozos. 
- ¡¿QUÉ?! – John la alejó de su cuerpo y tomó su cara para que Isa tratara de enfocarse, necesitaba respuestas – Isa ¿qué acabas de decir?, necesito respuestas cariño, tienes que tratar de relajarte y contarme lo sucedido. 
- Hace media hora me llamó, no dijo mucho, sólo que Rebeca había estado en su oficina y debía irse para ponerme a salvo – Se limpió las lágrimas para poder seguir hablando – llamó, me gritó que saliera del departamento y no confiará en nadie. Mi madre es una mujer complicada pero nunca dañaría a Ethan físicamente, a menos que haya buscado a Allan para conseguirlo… John tengo miedo. 
- ¿Rebeca?, debe estar más desesperada de lo que pensaba para llegar a estos límites. Aun no acepta que nos separamos y me juró que se vengaría, debí créelo. 
- Mi madre no es capaz de hacer ese tipo de daño – susurró Isa completamente asustada de descubrir que quizás no tenía razón. 
- Cariño – John la abrazó tiernamente – tu madre está perdiendo la razón, quemó nuestra casa para borrar todos los recuerdos y ahora está tratando de quitarte al amor de tu vida porque piensa en su retorcida cabeza, que tú te iras con ella. Odia a Ethan por quitarle a su hija y quiere llegar a las últimas consecuencias para vengarse de todos nosotros. 
- Necesito encontrarlo, no puedo perderlo John. 
 
- Isa, hija que placer verte por aquí – Amelia se le acercó con una gran y maternal sonrisa en sus labios, pero se detuvo abruptamente al ver sus caras - ¿Qué sucede?
Isa avanzó rápidamente hacia ella, la abrazó y llorando le contó lo sucedido, Amelia estaba en estado de shock, trataba de consolar a Isa, pero no sabía que decir, su hijo estaba en peligro, su único hijo producto de su gran amor con John, estaba en peligro por el odio de una sola mujer. John las dejó solas mientras hacía algunas llamadas y trataba de contactar a alguien que le proporcionara información, luego de diez minutos se dirigió hacia ella con el ceño fruncido. 
- Uno de mis contactos de la mejor agencia de rastreos, me dijo que se perdió rastro del gps del auto de Ethan en las afueras del puente Brooklyn – John se rascó la frente frustrado – pero hasta ese límite llega la información que tengo, no tienen forma de saber hacia dónde fue, quién se lo llevó y hace cuánto tiempo. 
- ¿Qué haremos John? – le preguntó Amelia con lágrimas en los ojos. 
- Les diré que rastreen a Rebeca y le ordenaré a los de seguridad que la traigan ante mí, ella fue la última en ver a Ethan y debe saber su paradero. 
Isa se sentó para meditar sus opciones, estaba concentrada en eso hasta que sonó su celular alertándola que había recibido un mensaje. Cuándo lo leyó su corazón se apretó de preocupación. 
- ¿Quién es Isa? – le preguntó John mirándola atentamente. 
- Es Allan, sé dónde está Ethan, quiere que vaya al lugar – Isa le tendió el celular para que leyera – y sola. 
- Eso no es posible – la cortó John rápidamente – no te podré en peligro, Ethan ya está con ese tipo, tú te quedarás en un lugar seguro junto a mi nieta. 
- Soy la única capaz de acercarme a él, Allan tiene algún tipo de enfermizo amor por mí y si piensa que estoy acudiendo a su llamada y obedeciéndole podré conseguir calmarlo – Isa se acercó lentamente a John y lo miró fijamente para que entendiera que no estaba a discusión, ella iría donde estaba Ethan y punto - no voy aceptar una negativa de tu parte, si quieres me puedes ayudar para que este plan no sea un completo fracaso, pero iré con Ethan y tú no me detendrás.
- Amelia ayúdame aquí por favor – al voltearse a verla, John se dio cuenta que estaba sollozando en silencio tratando de darle sentido a todo – cariño debes ser fuerte, traeré a mi hijo de vuelta.
Este se volteó y la abrazó apretadamente, formando círculos en su espalda para tratar de calmarla, el llanto de Amelia cada vez se intensificada más pero poco a poco logró calmarse para poder hablar.
- Isa tiene razón, es la única forma de ver si Ethan realmente está vivo. Allan es inestable pero Isa es capaz de acercarse a ese tipo lo suficiente. 
- Esto es una locura – John se paso las manos por el pelo frustrado con lo sucedido – bien vamos, yo voy contigo y tú Amelia te vas a la casa de Caroline, en ese lugar estarás segura y podrás cuidar a nuestra nieta. 
- ¿Cómo sabias que Kaitlyn estaba con Car? – preguntó Isa muy confundida.  
- Es tu mejor amiga y la bebé no está contigo, es una simple conclusión – dijo John encogiéndose de hombros, tomó las llaves de su auto y las acompañó hacia la salida.
Luego de que Amelia se subiera a su auto, John montó el suyo y condujo hacia Brooklyn, según la información que Allan le había dado a Isa, estaban en un viejo almacén a las afueras de la ciudad, esto no estaba para nada bien y debían pensar en una estrategia rápidamente para no poner a nadie en peligro. 

♥♥♥♥♥
- Entonces Kaitlyn se durmió y todo está tranquilo en tu departamento Caroline – le dijo Amelia por el alta voz del auto, llegaría en diez minutos pero estaba muy preocupada por el estado de su nieta, por lo cual debió llamar de camino a la casa de Car. 
- Si Amelia, todo está perfecto aquí. Andrew se quedó para cuidarnos ¿Cuánto te falta para llegar? 
- Estoy a diez minutos cariño. 
- Bien, estaremos atentos y avisa cuando vengas subiendo para que Andrew te vaya a buscar. 
- Lo haré, nos vemos.
Ambas cortaron rápidamente la llamada, por un segundo Amelia había olvidado todos los problemas pero ahora podía recordar el hecho que Ethan estaba en peligro y ahora Isa junto a John posiblemente estuvieran en peligro igualmente, todo esto era una locura, cosas asi no les pasaba a las personas normales como ellos. Antes de la reaparición de Rebeca en su vida su hijo era feliz, esa mujer era malas noticias.

Amelia ingresó al estacionamiento del edificio de Car, se bajó del auto y estaba a punto de llamar para que supieran de su llegada, cuando escuchó la voz de la mujer que más odiaba en el mundo.
- ¿Me extrañaste querida? – la voz de Rebeca estaba cargada de veneno y desprecio.
- ¡¿QUÉ LE HICISTE A MI HIJO?! – Amelia avanzó furiosa hacia ella y le dio un empujón que logró desestabilizarla un poco - ¡MALDITA PERRA, TE VOY A MATAR SI LE HACES DAÑO! 
- Relajate rayo de sol, te van a salir arrugas tanto fruncir la cara – soltando una corta risita Rebeca caminó en círculos alrededor de ella – Te dije que me iba a vengar, debiste hacerme caso y alejarte de mi familia, ahora tu hijo va a morir y tú serás la única culpable. 
- Espero que te pudras en el infierno maldita enferma – Amelia se volteó para irse pero las palabras de Rebeca la detuvieron en el acto. 
- No antes de arrastrarte conmigo – Amelia pudo ver la sonrisa diabólica en los labios de Rebeca, antes que alguien la abrazara por detrás y le tapara la boca con un paño, poco a poco fue perdiendo el conocimiento y aunque luchó para mantenerse despierta le fue imposible, antes de hundirse en la oscuridad pudo escuchar las últimas y burlonas palabras de su peor enemiga – Dulces sueños mi querida Amelia, no vemos en el infierno. 
♥♥♥♥♥
- Aquí es – John e Isa se quedaron mirando el viejo almacén donde supuestamente estaba Ethan, a Isa le temblaba todo el cuerpo pero trataba de mostrarse serena – bien, debemos dirigirnos al lugar ¿Qué haces? 
- Estar preparado – John sacó una pistola y comprobó el cargador, cuando les puso el seguro le entregó una a Isa – necesitaras esto. 
- No puedo cargar un arma John – miraba completamente aterrada el arma que le ofrecía John, nunca había sostenido una ni lo quería hacer en su vida. 
- Es para tu seguridad, está cargada, si se presenta el momento y tu vida está en peligro deberás disparar y tratar de no temblar, solo quitas el seguro, apuntas y jalas el gatillo. 
Isa solo podía asentir al escuchar las palabras de John, dichas con tanta serenidad, rogaba para no tener que jalar el gatillo, las armas las cargaba el diablo y ahora estaba segura de ello.
- Estoy lista – tomando una respiración profunda abrió la puerta del auto – Vamos. 
Cuando ingresaron al lugar se dieron cuenta que claramente estaba abandonado, habían ventanas rotas, algunas oficinas se veían a los lejos, el olor a moho producto de la humedad era fuerte, no se percibían movimientos y al parecer no había nadie en el lugar pero no era posible. Ethan debía estar en el lugar o se volvería loca de la desesperación.
- Veo que lo lograste Bella, llegaste y no sola – la voz de Allan se escuchó desde el segundo piso y cuando miraron estaba apoyado en la barandilla con una gran sonrisa en sus labios - ¿no te dije que vinieras sola?, sabes lo poco que me gusta que me desobedezcas, muy mal Eloísa, muy mal. 
- Quiero ver a Ethan, ahora – Isa trató de sonar demandante y que su voz no flaqueara en ningún minuto. 
- John – Allan la ignoró deliberadamente - ¿no has tenido noticias de Rebeca?, debe haberse demorado la pobre, no importa en cualquier segundo sabrás de ella. 
- Aquí estoy.

Rebeca se adentró en el almacén toda orgullosa al caminar, Isa la miraba boquiabierta al ver a su madre en el lugar y confirmar todas sus sospechas, Rebeca había ideado este plan junto al hombre que más la había hecho sufrir en el mundo.

Rebeca miró a John detenidamente para luego fijar la vista en su hija, le dedicó una fría mirada dando un cansado suspiró.
- Veo que eres más estúpida de lo que creí. 
- ¿Tú ideaste todo este plan junto a Allan?, eres mi madre e hiciste todo esto deliberadamente – Isa no pudo reprimir las lágrimas pero se las limpió rápidamente. 
- No estoy aquí para verte o hablar contigo – le dedicó una mirada despectiva y luego enfocó su atención en John – contigo es con quien quiero hablar, te dije que me vengaría y tengo el castigo perfecto para ti. 
- Llevátelo de aquí antes de que me canse de verlo – la voz de Allan sonó carente de emociones y determinada. 
- No me iré de aquí sin mi hijo, tú te alejaras de Isa y tú Rebeca te alejarás de mi familia, me tiene harto tu maldito juego y si le sucede algo a Ethan habrá consecuencias. 
- ¿Quieres saber las verdaderas consecuencias? – Rebeca se rió sarcásticamente para luego dedicarle un guiño a Isa – Si no te vas conmigo ahora Amelia correrá peligro, me puse a pensar en la mejor forma de dañarte y me dije ¿será el hijo suficiente?, ¡Por supuesto que no! Así que, en un plan de última hora decidí incluir a tu amada ex esposa ¿No te gusta mi sorpresa querido?, aquí estoy yo reuniendo a toda la familia.
Isa se tapó la boca impactada por las palabras de su madre, Rebeca estaba llena de deseos de venganza, estaba completamente loca y ya no tenía límites para dañar a sus enemigos. No alcanzó a ver con la rapidez que John se abalanzó hacia ella, lleno de ira ni siquiera se dio cuenta de lo que estaba haciendo, tomó a Rebeca por el cuello y la apretó contra una pared cercana.
- ¡¿QUÉ HICISTE CON AMELIA?! – Acercó su rostro hacia él, llenó de ira incontrolable - ¡RESPONDEME! 
- Controlate querido, estás montando una escena – a Rebeca le costaba un poco respirar, por lo que rasguñó las manos de John para obligarlo a soltarla – Si no me sueltas ahora ¿sabes que pasara con ella?, estará muerta maldito idiota.  
- Ante las palabras de Rebeca, John la soltó rápidamente y retrocedió un paso – Juro que te mataré si le has hecho algo ¿no le has hecho suficiente daño?, la dejé por ti, creí estar enamorado de una puta egoísta como tú y voté a mi familia, todo es mi maldita culpa si quieres desquitarte con alguien ¡Hazlo conmigo maldición!  
- Todo a su debido tiempo querido, pero ahora debemos irnos – Rebeca rodeó a John para dirigirse a Isa – Eres mi hija y los elegiste por sobre nosotras, eso nunca podre perdonártelo. 
- ¿Y tú crees que yo podré perdonarte algo como esto? – le susurró Isa completamente afectada.  
- No me iré de aquí sin Eloísa, es tu hija y la dejarás con este enfermo obsesivo, estás más mal de lo que creí, la Rebeca que yo conocía nunca hubiera hecho algo como esto. 
- La Rebeca que tú conociste nunca existió, esto es lo que soy John, si no te diste cuenta de eso cuando me metí en tu cama sabiendo que estabas casado no puedes quejarte ahora.  
- Isa vamos, no puedo dejarte en este lugar con Allan – Dijo John ignorando a Rebeca. 
- No me iré de aquí sin Ethan, asegúrate que Amelia está bien – Isa le dio un apretón en la mano para asegurarle que estaba bien. 
- Si Ethan sabe que te dejé con Allan, nunca me lo perdonará y yo nunca me lo perdonaré, hija por favor vamos. 
- Lo siento, no puedo.
Se miraron por un largo tiempo hasta que John entendió que no la haría cambiar de opinión, apretó las dos manos de Isa y trató de comunicarle sin palabras que se mantuviera a salvo. Dio media vuelta y siguió a Rebeca hacia la salida principal.

- Bueno amor, creo que debes ponerte cómoda para que charlemos sin interrupciones – la voz de Allan cortó el tenso silencio que quedó desde la salida de John y Rebeca – Únete a mi aquí para que hablemos Bella. 
♥♥♥♥♥
- No me subiré contigo a ese maldito auto, no soporto mirarte Rebeca mucho menos quiero viajar en un mismo auto en tu compañía – le gruñó John completamente furioso. 
- O vienes aquí conmigo, o me voy y nunca volverás a ver a tu querida Amelia – a regañadientes John se metió al auto con ella.
Tomaron la carretera principal y al cabo de unos minutos Rebeca tomó una salida que conducía hacia una carretera de tierra, condujo por un rato hasta llegar a un camino recto donde se podía ver claramente una casa abandonada, John apretó las manos cada vez más asustado y furioso por la locura de Rebeca, lo único que podía pensar es que su hijo y su mujer estaban en grave peligro y todo era su maldita culpa. 
- Si mis cálculos no están mal, la bella durmiente debe haber despertado – se bajó del auto riendo, John descendió completamente rígido – bueno aquí estamos. 
- ¿John? ¿Qué está sucediendo? – Amelia se sentó y frotó la cara para tratar de salir del estado de aturdimiento en el que estaba, John se acercó rápidamente a ella y la acunó entre sus brazos. 
- ¿Cómo estás?  
- No muy bien, me siento un poco extraña ¿Dónde está Ethan? 
- Aun con Allan, e Isa está con él igual. 
- John debes hacer algo, no puedes dejar que los dañe. 
- Mi culpa querida que haya tenido que irse del lugar, lo siento – Amelia en ese minuto se dio cuenta de la presencia de Rebeca en el lugar. 
- Me trajiste a la fuerza aquí, eres una enferma y pagaras por esto. 
- ¿Y como me harás pagar Amelia?, por lo que yo veo los únicos que están en desventaja aquí son ustedes – John se paró y se puso frente a Amelia para protegerla de Rebeca – y aquí como pueden ver tengo a mi buena amiga – Rebeca sostuvo una pistola con una gran y psicótica sonrisa en su cara.
♥♥♥♥♥

Allan no quitó los ojos de Isa mientras esta subía la escalera para llegar donde estaba él. Las piernas de Isa temblaban a cada paso que daba pero trataba de ocultarlo, no le mostraría miedo pero su determinación flaqueó completamente cuando vio a Ethan sentado en una silla pegada a la pared, estaba amarrado y tenía la boca amordazada, había escuchado todo lo sucedido hace unos minutos pero nadie había podido verlo, era imposible hacerlo desde el primer piso, corrió hacia él y le quitó la mordaza de la boca.

- Ethan… Oh Dios mío ¿Qué te hicieron? – Isa tocó y besó su cara, dándose cuenta de los moratones que tenía en la mejilla, labio y el corte superior en la ceja derecha estaba un poco golpeado pero no era nada grave - ¿Qué mierda quieres Allan? ¡Dímelo de una vez por todas!  
- Is…Isa, te dije que te ocultaras y mantuvieras segura, no deberías estar aquí – la voz de Ethan sonaba ronca pero llena de ira – hice todo lo que me pediste con una sola condición, que la dejaras lejos de todo esto. 
- ¿Por un segundo creíste que haría caso a tu solicitud?, vamos Ethan ¿realmente eres tan estúpido? – Allan se acercó a Isa y jalándola del cabello la alejó de Ethan, este se retorció en la silla amarrado y gritándole que le quitara sus asquerosas manos de enzima - ¿Me preguntaste qué es lo que quiero?, es una respuesta bastante simple realmente, siempre pedí una sola cosa de ti, Amor, y fue lo que siempre me negaste, amaste a otro, tuviste una maldita mocosa con ese hombre y te casaste con él ¿Cómo crees que me hizo sentir eso? 
- Me importa una mierda – Isa escupió su cara y se soltó de su agarre retrocediendo dos pasos, pero Allan fue más rápido y retorció su muñeca en un agarre doloroso. 
- ¡SUÉLTALA BASTARDO HIJO DE PUTA! 
- Calma Ethan, en un segundo estoy contigo – tomó la barbilla de Isa y la obligó a besarlo, esta se revolvió y mordió su labio hasta sacarle sangre, recibiendo una fuerte bofetada como respuesta - ¡Maldita perra!  
- ¡TE MATARÉ! Te juro que te mataré si la vuelves a tocar – le gritó Ethan revolviéndose en la silla y tirando de las amarras. 
- Te callas o te mato – Allan sacó una pistola de la espalda apuntando directamente en la frente de Ethan – o quizás te deje mal herido para que Isa te vea desangrar hasta morir. 
- O quizás yo te disparo por la espalda si no sueltas a Ethan – Isa estaba apuntando la espalda de Allan con la pistola que le había dado John – juro que soy capaz de matarte si no quitas esa pistola del rostro de Ethan en este instante. 
- No creo que seas capaz de jalar el gatillo Bella. 
- Ponme a prueba y verás lo equivocado que estás – Isa hizo más presión en la espalda de Allan con la pistola para demostrar su punto. 
- Isa suéltame amor. 
- Apártate.
Le demandó a Allan, le quitó la pistola de la mano y apuntó para que se moviera, este con una gran sonrisa lo hizo y metió sus manos en los bolsillos de sus pantalones, Isa se metió la pistola de Allan en sus jeans y apuntando aun a Allan desató a Ethan. Cuando estuvo desatado se frotó las muñecas y le quitó la pistola de las manos a Isa apuntando rápidamente a Allan.
- Ahora ríete maldito, dame una sola razón para matarte.
♥♥♥♥♥
- No hagas una estupidez Rebeca, no saldrás libre de esto – John intentó por todos los medios de ocultar con su cuerpo a Amelia para que Rebeca no la apuntara con una pistola. 
- No te preocupes querido, solo estoy consiguiendo un poco más de tiempo. 
- ¿Tiempo para qué? – preguntó John confundido. 
- J…- Amelia trató de llamarlo pero comenzó a reparar superficialmente mientras ponía una mano en su pecho para detener los latidos acelerados de su corazón, parecía que todo le daba vueltas y podía sentir el vómito subiendo por la boca, la falta de oxígeno y la sensación de que todo se desmoronaba a su alrededor. Sintió una mano en su espalda y una voz que la llamaba desesperadamente pero no podía enfocar su atención en ello. 
- ¡¿Qué le hiciste?! – le gritó John completamente fuera de sí al ver lo afectada que estaba Amelia – cariño por favor enfocate en mí, respira…eso, trata de seguir mi voz, debes calmarte y decirme que sientes. 
- Du…duele. 
- ¿Dónde cariño, dónde te duele?
Amelia apuntó su corazón y miró a John durante un segundo antes de presionar sus ojos juntos. 
- Pobrecita ¿se enfermó del corazón?, después de tantos años enamorada como una estúpida de su ex esposo y ahora su corazón está fallando. Es una verdadera lástima querido – Rebeca comenzó a reír mientras veía como Amelia se retorcía en los brazos de John – Creo que es momento de irme. 
Se encaminó hacia la puerta pero fue empujada contra una pared con gran violencia, desestabilizándola y haciendo que la pistola callera al suelo, cuando se volteó vio a John de pie apuntandola con pistola de ella.
- Me dirás en este preciso instante que le diste a Amelia o te juro que te mataré y ni siquiera me temblara el pulso. 
- Creo que habrá una muerta en este lugar y es la mujer que está en el sillón – Rebeca rió encantada y luego se paró alisándose la ropa – ¿lo que le di?, dejame pensarlo un segundo… es algo que llaman ¿Cianuro?, si creo que eso fue y en grandes cantidades, si no me equivoco en mis cálculos le quedan pocos minutos de vida…
John la miraba con verdadero horror en su cara, en sus años casado con Rebeca nunca se imaginó posiblemente el nivel de maldad que poseía esta mujer, era algo que le helaba la sangre. 

- Te dije que me iba a vengar, no solo te quitaré a tu hijo, vete despidiendo de la buena y santa de tu mujer.
♥♥♥♥♥
- Yo bajaría esa arma si fuera tu Ethan – le gruñó Allan aun con las manos en sus bolsillos. 
- ¿Qué harás? ¿amenazarme?, no te tengo miedo estúpido.
En un rápido movimiento Allan golpeó la mano de Ethan haciendo que el arma callera en el primer piso, Ethan se lanzó hacia él y comenzado a pelear a puñetazos, Isa miraba impotente la pelea entre ambos sabiendo que si interfería sería imposible por la fuerza que tenían ambos, Allan le dio un golpe en la boca abriendo mucho más el corte del labio de Ethan y sacándole sangre, este le dio un rodillazo en el centro del estómago para darle un codazo en la espalda, Allan se tambaleó hacia un lado y fue impactado por un golpe en su pómulo derecho, siguieron peleando intensamente por un tiempo hasta que Ethan lo tomó del cuello y comenzó hacer presión aprovechando que Allan estaba jadeante. Ambos estaban al borde de la barandilla, hasta que Ethan se balanceó hacia atrás por una patada que le dio Allan.
- ¡Basta! – Gritó Isa histérica, sacó su pistola de la cinturilla de sus pantalones y apuntó a Allan – Alejate de Ethan o te dispararé, la policía debe estar por llegar, avisé antes de llegar aquí asi que estás perdido Allan, pagaras por todas las muertes y daños que has hecho.  
- Ya no queda nada para mi Isa ¿acaso no lo entiendes? – Allan se acercó un paso a Ethan – tu nunca me amaste, elegiste amarlo a él en su lugar, yo dejé todo por ti, pase años en la cárcel por culpa de tus mentiras y tu perra traidora ¡NUNCA ME AMASTE! – Allan rió amargamente y se quitó una mancha de sangre del labio – ¿Quieres saber que se siente no poder estar con la persona que amas? – Allan tiró de una pistola pequeña que estaba en el interior de su chaqueta y apuntó directamente en el corazón de Ethan – ahora sabrás que se siente la soledad. 
- ¡NO!
El gritó de Isa se escuchó por todo el lugar, marcado en la desesperación y el temor, dos disparos sonaron en el mismo momento, Isa no se había dado cuenta que había apretado el gatillo hasta que vio el humo salir de su arma. 

♥♥♥♥♥
- Amelia mi amor, enfocate en mi no te quedes dormida – John estaba arrodillado a su lado tratando de que no perdiera el conocimiento, este se levantó de un salto apuntando nuevamente a Amelia – dame las llaves de tu auto ¡Ahora! 
- Rebeca las tiró al piso mientras se sentaba y tomaba una copa de champan – Dulce viaje querido y si se alcanza a salvar, cosa que no creo envíale mis más sinceros saludos.
John tomó a Amelia entre sus brazos y corrió con ella hacia el auto, la acomodó rápidamente en el asiento con cinturón de seguridad y cuando se subió arrancó a toda velocidad.
- Amelia quédate conmigo – golpeó suavemente su mejilla mientras aumentaba la velocidad y veía como Amelia murmuraba en sueños e iba perdiendo la conocimiento – vamos amor, quédate conmigo no duermas, llegaremos en un segundo al hospital. 
- John... – Amelia se desmayó y John trató de despertarla y ver sus signos vitales mientras aceleraba y buscaba un hospital cercano en el gps.
♥♥♥♥♥
- ¿Isa? – la voz de Ethan sonaba ronca y logró sacar a Isa de su estado de shock, corrió hacia él y se arrodillo a su lado. 
- ¿Estás bien? – Isa comenzó a pasar sus manos por todo el cuerpo de Ethan para comprobar lesiones, hasta que llegó al hombro y vio que le salía mucha sangre - ¡Ethan estás herido!, debemos irnos, debemos llevarte a un hospital, puedo escuchar las sirenas Ethan, maté a Allan… maté a un hombre, oh dios mío, acabo de matar a un hombre… - Isa comenzó a llorar desesperadamente tratando de calmarse mientras Ethan se hacía presión en el hombro herido. 
- Ethan miró hacia donde estaba el cuerpo de Allan tendido en el piso - ¿Está muerto?
 Al ver que Isa asentía respiró profundamente y se sentó, aun apretándose el hombro la acercó a su cuerpo y besó la cima de su cabeza.
- Está muerto, está muerto, está… yo lo mate, Dios mío lo maté – Isa comenzó a mecerse entre los brazos de Isa y repetía una y otra vez que había matado a Allan.  
- Isa cariño mírame – tomó su cara entre sus manos y besó sus labios tiernamente – tú no lo mataste porque yo lo hice. 
- ¿Qué?  
- Tú no mataste a Allan, yo lo hice en defensa propia – le aclaró Ethan mientras la apretaba contra él. 
- ¡ESO NO ES VERDAD ETHAN! – le gritó completamente histérica. 
- Mírame – cuando ella obedeció, Ethan acarició sus mejilla con sus pulgares – Tenemos que pensar en Kaitlyn, ella es lo más importante, no te expondré a una investigación ni a un juicio, yo me defendí en su contra y le disparé porque me disparó igualmente – tomó el arma de entre las manos de Isa y limpió las huellas digitales de ella con su chaleco – ahora repite conmigo… Ethan mató a Allan en defensa propia. 
- No puedo – susurró Isa llena de angustia. 
- Vamos cariño, se fuerte y repite conmigo, Ethan mató a Allan en defensa propia – cuando Isa lo hizo él la estrechó contra su pecho – esa es la verdad, cuando los policías pregunten eso es lo que dirás, maté a Allan en defensa propia, tu viste todo escondida en el lugar por miedo a que Allan te hiciera daño. 
- ¿Y si no lo creen? 
- Estamos solos en el lugar, no desconfiaran de nuestra palabra – Ethan la volvió a besar e hizo una mueca por el intenso dolor que estaba sintiendo en el hombro – se escuchan sirenas, deben estar cerca.
Estuvieron concordando su historia hasta que escucharon a los oficiales entrar al lugar, luego de revisar todo y tomarle las primeras declaraciones a ambos, revisaron a Ethan y estaban listos para trasladarlo a un hospital cuando Isa recibió una llamada.
Luego de hablar por unos minutos rompió en llanto, Ethan se levantó de la camilla y trató de calmarla preguntándole que le sucedía.
- Es Amelia. 
- ¿John la encontró, está bien? - Al ver que Isa lloraba desconsoladamente comenzó a preocuparse - ¿Qué sucede con ella? 
- Luego de tragar duro Isa habló muy bajo – Rebeca la envenenó con Cianuro y ahora esta grave en el hospital con John, tu papá dice que está muy grave y que los médicos no tienen muchas esperanzas - Isa trato de hablar sobre el nudo de su garganta - Tu madre se está muriendo Ethan. 

_________________ ♥♥♥♥♥ ________________

Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

Dejen sus comentarios y opiniones queremos saber que les parece. 

Estaremos publicando en nuestra FanPage los adelantos de capitulo Nº41

Dale un MG - Facebook "The Last Book" AQUÍ

  No al plagio, esta obra esta registrada y protegida por:

6 comentarios:

  1. El dia de hoy he decidido dejar de leerlas... Mi corazon np soportara mucho tiempo sus capitulos... Som taaaaan crueles

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jelly no puedes decir eso enserio, voy a llorar ¡No puedes dejar de leernos! Tu eres nuestra Jelly, la q nos reta, nos ama y nos odia, si la Jelly nos deja de leer no habrá final para la historia......agradezcancelo a ella.

      Eliminar
    2. Vale.... No fue enserio tranquilas tranquilas... No las dejare de leer peroooo admitan q les encanta matarme... Asi q apurense a escribir q me muero lentamente

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. Graciassss por leernos linda ♥ se acercan grandes desenlaces.

      Eliminar
  3. que tremendo capitulo se pasan de verdad en serio que si no maten amelia chicas vale jajajajaja, por fa no tarden tanto y muchas felicitaciones

    ResponderEliminar