sábado, 1 de noviembre de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 36


Capítulo N°36: Allan manda saludos
- Bien, aquí podemos estar más cómodos y hablar de este tema – Ethan se inclinó en el sillón y los miró fijamente - ¿Cómo es ese asunto de que Christina desapareció? 

- Hace cinco días que nadie ha podido reportarnos su paradero – el detective lo miró atentamente mientras el otro tomaba anotaciones – tuvimos que dejar pasar las 24 horas de estricto rigor, pero su familia se ha mostrado muy influyente y persistente en su búsqueda, nos dicen que no es normal que desaparezca de esta forma por tantos días. 
- Es una lástima pero ¿Qué tengo que ver yo con esto? 
- Estamos investigando a su círculo más cercano, y usted hace años forma parte de sus amigos, nos puede decir que estaba haciendo hace cinco días atrás. 
- Trabajando, después me fui de copas con mi amigo Jonathan.
Parte de ello era verdad, Ethan había estado trabajando parte del día, pero sin sus cálculos no le fallaban Christina desapareció el mismo día que Allan intimido a isa. Esa desaparición tenía su nombre escrito en todos los lugares y ya que Ethan e isa no reportaron lo sucedido, este no era el mejor momento para hablar de ello, no con los detectives investigando una posible muerte. Decir que estuvo de copas con Jonathan era lo más seguro.
- ¿Dónde podemos buscarlo para corroborar la información?  
- A esta hora está trabajando pero les daré su celular para que lo llamen y confirmen lo que les acabo de decir ¿estoy bajo sospecha? 
- Para nada, solo estamos siguiendo los protocolos del caso.
Ethan involuntariamente miró hacia la puerta de la habitación de Kaitlyn, Isa estaba ahí con su hija y estaba seguro que estaría muy nerviosa por la presencia de la policía, al principio Ethan quería que estuviera a su lado pero lo mejor era mantenerla al margen. Aunque las cosas estaban bien entre ellos después de lo sucedido con Allan, Isa estaba claramente nerviosa y ansiosa la mayor parte del tiempo y someterse a una investigación de asesinato la podía llevar a colapsar.
- ¿Cuándo fue la última vez que vio a la señorita Christina Owen?  
- Hace relativamente unas dos semanas, fue antes de casarme. Estaba en un club con mi amigo Jonathan y me la encontré en el lugar, conversamos, nos reímos y luego me despedí para seguir celebrado que me casaría.

Se impresionó por la facilidad con la que omitió muchos detalles, parte era verdad pero no estaba contando lo más importante. Qué Christina lo había besado a la fuerza y había tenido una casi discusión, quizás no era la opción más inteligente pero fue la que se le ocurrió de momento, no podía mencionar eso sin involucrar a Allan y por consiguiente explicarles la obsesión que ese tipo tenía con su mujer, no quería involucrar a Isa y no lo haría. 
- Ahora voy hacerle una pregunta un tanto complicada, y espero que su mujer no lo sepa para evitarle problemas con ella – el detective se acomodó y aclaró la garganta – podría decirnos, ¿Qué tipo de relación usted mantenía con Christina? Y por favor trate de ser sincero y claro. 
- Sé que sonará un poco duro lo que estoy a punto de decir, pero ustedes me pidieron que fuera sincero. Con Christina fuimos amigos por muchos años y nos encontrábamos cada vez que queríamos para follar pero nunca hubo nada romántico, ni cariñoso en esos encuentros, nunca hubo promesas ni nada por el estilo. Nos gustábamos físicamente y siempre lo mantuvimos de esa forma, al principio quizás tratamos de tener una relación más estable pero nos dimos cuenta que no nos llevaría a ninguna parte y nos quedamos como amigos, esa es toda la historia. 
- ¿Su esposa la conocía?  
- Sí, pero brevemente – Ethan sintió sus manos sudar – como podrá deducir le conté todo, en ese tiempo no estábamos casados e Isa no le agradó mucho Christina y decidieron mantener las distancias. 
- La última vez que la vio ¿se veía inquieta?, le insinuó algún problema que tuviera, algún enemigo o algo parecido. Es muy importante saber si recuerda algún detalle para tratar de investigar desde ese punto. 
- No, no me dijo nada extraño, bueno no hablamos mucho tiempo – Ethan dio un cansado suspiró y se paró para que los detectives entendieran la indirecta y se fueran – siento no ser de mucha ayuda. 
Ambos se levantaron y estrecharon la mano de Ethan, le dijeron que se mantendrían en contacto y Ethan les dio una tarjeta personal para que se contactaran directamente con él. Estuvo unos minutos en la sala y se sirvió un vaso de Whisky y se quedó perdido mirando por la ventana hacia la ciudad.
Sintió las suaves pisadas de Isa que se acercaba a él, al llegar a su espalda Isa lo abrazó tiernamente por detrás y apoyó su mejilla en la ancha espalda de su esposo.

- Christina está muerta – susurró Ethan. 
- ¿Cómo lo sabes?  
- Desapareció el mismo día de lo sucedido con Allan – se volteó para abrazar a Isa de frente apoyando su barbilla en la cima de la cabeza de Isa – estoy seguro que está muerta. 
- ¿Les contaste sobre Allan y tus sospechas? – al ver que negaba con su cabeza, Isa lo miró frunciendo el ceño, muy desconcertada - ¿Por qué? 
- No quiero provocar innecesariamente a Allan y mucho menos llevar la investigación hacia ti, y si alguien tiene que cobrarle algo a ese psicópata enfermo seré yo.
A Isa se le apretó el pecho y se le formó un nudo en la garganta al escuchar las palabras de Ethan, estaba segura que si su esposo tuviera al frente al desquiciado de Allan lo mataría con sus propias manos y no quería ni pesar en las consecuencias que tendrían sus acciones, no podía imaginar una vida sin Ethan y Allan no destruiría su futuro.
- No hables así – lo abrazó más apretadamente contra ella – debiste contarles todo a los detectives, no quiero que pienses en muerte ni en Allan, deberías haber dejado que ellos buscaran pistas y por fin persiguieran a ese enfermo. 
- Después de todo lo que nos ha hecho, el único que perseguirá a ese enfermo seré yo – involuntariamente se le empañaron los ojos a Isa y frotó su cara contra el pecho de Ethan, quien inmediatamente tomó su cara entre sus manos – cariño no llores, estoy tomando todas las medidas necesarias y nada malo te sucederá, a ninguna de mis dos chicas. 
- Estoy preocupada por ti – cepilló sus labios contra los de Ethan suavemente – mató a Christina y nadie sabe de qué forma, no quiero ni imaginarme lo que podría hacer contigo, te necesito seguro y conmigo Ethan.  
- Y siempre lo estaré, nadie en este mundo me separará de ti. Estoy triste por Christina pero no puedo negar que se buscó este final, siempre fuimos sinceros el uno con el otro y siempre me dijo que estaba de acuerdo con nuestra amistad. Nadie le mandó a buscar a Allan y obsesionarse conmigo, sabía que yo no la amaba y que nunca me separaría de ti, pero eso no la detuvo. 
- Solo queda rezar por el bien de su alma.
Isa se apretó contra el pecho de Ethan y soltó unas lágrimas, Christina nunca le agradó pero morir y sobretodo de la mano de Allan era algo horrible, Isa había sentido el poder de su ira y aun podía recordar la forma en la que la golpeó y las dos veces que la intentó violar, sus palabras obscenas y el amor enfermo que le profesaba. Ese hombre no era capaz de amar a nadie, era una criatura enferma y egoísta que le gustaba infligir daño a los demás, Isa lo odiaba y deseaba ve el día en que estuviera muerto y lejos de su vida.

♥♥♥♥♥
- Wow, esto sí es un parque de diversión.

Caroline se volteó inmediatamente al escuchar la voz de Andrew, habían llegado a un acuerdo que ella se iría con el equipo de la agencia unas horas antes a la sesión del fotos en el Parque Animal Kingdom que estaba en Orlando, fueron unas horas de viaje un poco estresantes y definitivamente todo el ajetreo tenia a Car a punto de comerse una uña del nervio, pero al ver a Andrew parado tan relajado y seguro de sí mismo, mientras sostenía cariñosamente el hombre de una miniatura de él, era para partir el corazón a cualquiera.
Ya había terminado la tediosa sesión de fotos, necesitaban naturaleza y en un parque como esté, había de sobra, era un hermoso lugar. Definitivamente amaba su trabajo.
- ¿Cuándo llegaste? – Car se apresuró hacia él y lo abrazó brevemente para luego inclinarse hacia donde se encontraba el hijo de Andrew, que estaba entre las piernas de su papá, parcialmente cubierto y chupándose un dedo, Car quiso hacer un puchero al ver lo tierno de la situación pero se calmó para no asustar al niño, definitivamente se veía muy tímido – tú debes ser Henry ¿verdad?
Al ver que el niño asentía y se ocultaba más entre las piernas de Andrew, Car decidió desplegar todo su encanto y hacer que este hermoso niño al final del día no le tuviera miedo.
- Hola Henry, yo soy Caroline, una muy buena amiga de tu papá – se inclinó y tomó una manita del niño entre las suyas, al ver que no retrocedía quiso soltar un grito de alegría - ¿quieres ser tu mi amigo también? – le dedicó una completa sonrisa para ablandar el corazón de esta hermosura. Algún día sería una rompe corazones. 
- Paaaaa….paaaaapaaa – balbuceó Henry mirando a Andrew fijamente, este se inclinó y lo tomó en brazos, eran definitivamente iguales pensó Car. 
- Es definitivamente igualito a ti. 
- Gracias – Andrew miró a su hijo y sacudió cariñosamente su cabello – como se dan las gracias hijo.
Sin esperar más palabras Henry se inclinó sobre su papá y le dio un tierno besó en la mejilla a Car, esta quiso llorar, era un niño tan hermoso y educado pero contuvo las lágrimas, no quería asustar a Henry con sus tontas emociones.
- ¿terminaste con la sesión? – una vez que Car pudo bajar de su nube de felicidad, se dio cuenta que Andrew le había hablado. 
- Si, terminé así que ahora debemos recorrer este parque gigante – miraron alrededor ambos llenos de emoción, Car no recordaba la última vez que había ido a un parque de diversión y cuando le informaron el lugar de la sesión quiso saltar de la felicidad – hay atracciones de todo tipo, asi que dime cual te gustaría ir con Henry. 
- Hice un poco de investigación y definitivamente debemos pasar por el Oasis, está en la entrada, hay animales para que Henry vea algunos y luego podremos ir al Camp Minnie-Mickey. 
- Me parece estupendo.
Ambos comenzaron a caminar y a medida que se adentraban al parque Henry comenzó a impacientarse y a querer bajarse, Andrew lo puso en el suelo y comenzó a dar saltitos de felicidad mientras caminaba, con sus cortas y regordetas piernas. 
- Por este lugar debemos pagar las entradas – dijo Car llamando la atención de Andrew mientras ella se adelantaba y tomaba la mano de Henry. 
- Lo tengo cubierto – sin esperar repuesta Andrew fue y compró dos entradas para adultos y una para niño, Car se quedó sin habla, ella quería comprar las entradas y él se le había adelantado. 
- Yo pago por la comida – se adelantó a decir Caroline. 
- No. 
- Pe, pero…Andrew eso no es… – balbuceó Car mientras ingresaban al recinto. 
- No – la cortó rápidamente mientras tomaba la otra mano de su hijo – tu invitas yo pago. 
- Eso es un poco machista – le gruñó frustrada. 
- Es agradecimiento – al ver la mirada de confusión de Car se rió entre dientes – me diste una tarde con mi hijo, a veces no paso el tiempo que quiero ni el necesario con él, sé que me extraña y que mi madre trata de hacer todo lo posible para que sea feliz pero me frustra no poder salir con Henry más seguido ni poder llevarlo a un parque de diversión, o solo pasar tardes de ocio enseñándole fútbol. 
- Car sintió el inicio de las lágrimas asomarse por la esquina de sus ojos, trató de reprimirlas rápidamente – eres un gran padre. 
- Gracias.

Se quedaron mirando fijamente por un tiempo, hasta que Henry se soltó de la mano de Car y Andrew corriendo un par de metros para ver más de cerca un afiche de un gran y poderoso tigre. 
- Papaaaaa… ¡cato!, ¡cato!, ¡cato! – daba saltitos de felicidad mientras tocaba el afiche justo en la parte donde estaban los dientes del felino. 
- ¿cato? – le preguntó Car confusa. 
- Gato es lo que quiere decir, pero podrás darte cuenta que su fuerte no son las palabras, aún – Andrew lo alcanzó y tomó su mano cariñosamente – vamos hijo, debemos entrar.
Al ingresar por el recinto llamado Oasis, no podían mantener su asombro, era totalmente hermoso, hábitat completamente naturales, había animales como; pájaros espátulas, patos, wallabies y osos hormigueros. Car y Andrew no podían más ante la maravilla de todo pero el más emocionado era Henry, gritando y chillando completamente extasiado al ver animales desde tan cerca, sus ojos brillaban con alegría, señalando cada cosa que veía y balbuceando acerca de todo y exigiendo la atención de ambos, Car y Andrew.

Después de recorrer gran parte del oasis de dirigieron al Campamento Minnie-Mickey, ese fue el momento que a Car le hizo reír a carcajadas, todos pensarían que Henry correría hacia Mickey y lo llenaría de besos y abrazos, pero al parecer fue llamado magnéticamente por Minnie y corrió hacia ella, la abrazó y besó con total entusiasmo. Definitivamente le gustaban las chicas y sería un casanova en todo sentido, sus pequeños ojos brillaban con alegría, mientras se pegaba a la Minnie como si la vida le fuera en ello.
- Henry definitivamente prefiere a Minnie por sobre todos los dibujos animados – los dos vieron como un fotógrafo del lugar le hacía algunas fotos a Henry con su enamorada. 
- Definitivamente los Smith tenemos algo por las morenas – cuando esas palabras dejaron los labios de Andrew, Car se sonrojó furiosamente al ver la intensidad de su mirada pero tan rápido como pasó, de la misma forma desapareció ese fuego en sus ojos, tanto que Car creyó imaginárselo. 
- Será un rompe corazones, lo tiene escrito por toda su bonita cara – Car soltó una risa corta al ver como Henry les hacía señas para que se unieran a él en las fotos.
Se volteó y arrastró a Andrew contra su voluntad, se hicieron muchas fotos con Minnie y a pesar de tratar de convencer a Henry para que se sacara más fotos con los demás personajes, se negó rotundamente demandando la completa atención de Minnie hacia solamente él.
Cuando las fotos estuvieron listas, Andrew iba a pagarlas pero Car le ganó la partida, aunque este se mantuvo firme en devolverle el dinero, Car se negó completamente, vieron las fotos y estaban esplendidas, en la que salían los tres parecían una verdadera y normal familia americana, a Car le recorrió un escalofrió por el centro de la espalda y en ese momento un solo nombre se le vino a la mente, Nick. Rápidamente alejó aquel pensamiento porque sabía que Andrew se daría cuenta y no quería arruinar la diversión, era un día muy especial entre padre e hijo y ella era parte de ello, su vida no estaba tan arruinada ni tan solitaria como ella la sentía.
- ¿Dónde te fuiste? – le preguntó tiernamente Andrew mientras cargaba a su hijo sobre los hombros. 
- A ningún lado, solo estaba admirando lo hermosas que quedaron las fotos. 
- Tenías la mirada perdida Caroline ¿estás segura que te sientes bien? 
- Mejor no podría – rápidamente quitó la foto de los tres que había estado mirando de todas las demás – yo me quedó con esta, las demás inclúyelas en el álbum de fotos de Henry para que cuando este grande y yo vieja, las vea pueda hablarle de lo maravilloso que fue este día. 
- ¿Tú vieja? 
- Todos vamos a ese camino querido.
Se miraron fijamente y rompieron en una completa risa, la linda carita de Henry estaba llena de confusión al no entender qué hablaban pero siguió chupándose el dedo y tirando el pelo de su padre, mientras este lo cargaba sobre sus hombros.
Recorrieron todo el lugar, era un gran campamento, muy rustico y natural pero por sobre todo mágico, pasaron las horas y Henry se veía cada vez más cansado que antes, decidieron dirigirse a un restaurante del sector y comer algo antes de irse, mientras estaban en el local, Henry se apoyó en los brazos de Car y poco a poco se fue quedando dormido completamente apoyado en ella, Car lo miró dormir llena de alegría en su corazón pero cuando levantó la vista pudo ver nuevamente una mirada llena de pasión en los ojos de Andrew y está vez supo que no se lo había imaginado, aclarándose la garganta le sugirió que se fueran del lugar y regresaran al hotel. Caroline cargó a Henry hacia el automóvil rentado y se dirigieron hacia el mismo hotel ya que habían acordado con anticipación alojarse en el mismo sector.

Se bajaron rápidamente y se fueron al hotel, no hablaron mucho en el camino y parecía colgar entre ellos un aire algo tenso, Car trató de relajarse diciendo que era un poco estúpida pensar algo asi, pero su estómago estaba lleno de nudos. Acompañó a Andrew a su habitación y acomodó a Henry en la cama mientras podía sentir la presencia de Andrew en la puerta. Cuando se levantó después de depositar un beso en la mejilla de Henry pudo sentir la presencia de Andrew en su espalda, no se movió y no respiró, sabía que estaba completamente ruborizada y agitada por su cercanía, no se atrevía ni a pensar, su cabeza era un completo lio. Pasaron los minutos que parecieron horas para Car y pudo sentir la respiración de Andrew sobre el arco de su cuello, inhaló de su cabello y acarició un mechón suelto, pero todo acabó de la misma forma en la que inicio, rápido. Car quiso gemir y gritar pero mantuvo la calma para voltearse y enfrentarlo.
- Gracias – le dijo ruborizándose completamente.
- ¿Por qué? – le preguntó Andrew confuso. 
- Por darme un día mágico y hacerme olvidar todo lo malo – se inclinó y poso su mano contra la mejilla de él, para luego depositar un breve beso en ella – muchas gracias.
Se fue de la habitación de Andrew con muchas emociones juntas, pero por sobre todo alegría. Estaba feliz, después de mucho tiempo sin sentir rastro de ese hermoso sentimiento que llena el alma, ahora lo podía sentir en cada fibra de su corazón, estaba completamente feliz por este perfecto día y haber conocido al hermoso y perfecto hijo de Andrew.

♥♥♥♥♥
- Te dije hijo que estoy perfectamente bien – Amelia puso los ojos en blanco ante la insistencia de Ethan de comprobarla constantemente, estaba haciendo algunas compras y su hijo insistía que no saliera a algún lugar sola. 
- Sabes que no me gusta que salgas sola, no después de todo lo que has pasado y con el loco de Allan suelto por la ciudad. 
- Entiendo Ethan pero debes dejarme hacer mi vida. 
- Tienes a John que está dispuesto acompañarte cuando quieras madre. 
- No quiero hablar de él – lo cortó rápidamente Amelia. 
- ¿Qué sucede? 
- Las cosas no han estado bien y prefiero evitarlo completamente, pero hablemos de temas más alegres ¿Cómo esta Kaitlyn?, no la he visto lo necesario últimamente. 
- Mamá la viste ayer y no cambies el tema ¿Qué sucede con John?  
- Quiere volver conmigo y yo no si estoy preparada para ello – Amelia dio un cansado suspiró y se frotó la frente cansada de aquel tema – es tu padre y siempre lo amará, para toda la vida cumpliré los votos que nos prometimos hace tantos años pero tengo miedo Ethan, ¿Qué le impide dejarme de nuevo? Quizás pille a otra Rebeca en el camino y olvide nuevamente que una vez me amó, ya destrocé mi corazón dejándolo ir una vez, no sé si sería capaz de hacerlo de nuevo y no quiero arrastrarme por el amor de nadie, esa no sería yo. 
- Necesitas tiempo y eso pídele, veremos si esperará por ti, sé que te ama y cometió muchos errores pero debes entender que nosotros somos muy distintos a ustedes, amamos con todo nuestro corazón pero eso no nos impide cometer tantos errores en el camino, mirame a mi mamá. Soy un completo desastre el 99,9% del tiempo pero tengo a Isa a mi lado y siento que todo estará bien en la vida – Ethan se rió incrédulo – no puedo creer que vaya a decir esto, pero dale en beneficio de la duda, dale tiempo y no te cierres a la posibilidad de amar nuevamente. 
- ¿Cuándo te volviste tan sabia hijo? – Amelia limpió unas pocas lágrimas que habían rodado por sus mejillas al escuchar las palabras de su hijo, su corazón se hinchó de orgullo. 
- El matrimonio madre, nos cambia a todos la vida.
Amelia rió encantada al escuchar a su hijo más relajado y chistoso, todo lo sucedido tenía un poco tenso a Ethan pero trataba constantemente que Isa no se diera cuenta, Amelia podía ver a través de él porque era su mamá. Al fijar su vista en frente de ella pudo mirar la pesadilla viviente de su vida, Rebeca con una sonrisa de suficiencia en su rostro.
- Hijo voy a entrar en una tienda, te llamo cuando llegue a casa. 
- Bien, mamá cuidate.
Cortó rápidamente la llamada y se acercó a Rebeca, no le tenía miedo y si quería discutir no se iba a salir con la suya.

- Te juraba muerta – Rebeca soltó una carcajada sarcástica y se acercó a Amelia – nunca pidas que un tumor haga tu trabajo sucio, pero en tu caso lo disfrutaré. 
- ¿haciendo espectáculos en la calle? – Amelia cruzó sus brazos sobre su pecho – no sabía que habías bajado tanto de nivel querida.  
- ¡Callate! – sin darle tiempo a Amelia para reaccionar, Rebeca le dio una cachetada en la cara y luego otra – eres una estúpida perra que piensa que me quitó a mi marido, pero antes te mataré si te atreves a acercarte, John es mío y siempre lo será, ya me quitaste a mi hija pero no permitiré que me quites al único hombre que me ha amado.
Las venas de Amelia se llenaron de adrenalina y furia, sin pensar lo que estaba haciendo, le dio un golpe de puño en una de las mejillas de Rebeca y tiró su pelo con furia para que la mirara a la cara.
- A mí no me vengas con amenazas ni me eches la culpa de haber alejado de ti a John, eso tú solita lo hiciste, eres patética y no quiero volver a verte.
Empujó a Rebeca para alejarla de ella, pero cuando se disponía a voltearse, Rebeca tiró de su bolso haciendo que esta callera al suelo.
- Destruiré tu vida y la de tu hijo, nunca antes has conocido mi ira y desearas nunca haberlo hecho, vas a pagaras por todo lo que me has robado y disfrutaré provocando tu dolor – se acercó a Amelia, dejando solo unos centímetros entre ellas – créeme lo disfrutare. 
- ¿No te das cuenta?, Isa e Ethan están juntos y son felices, ¿quieres causarle dolor a tu propia hija?, maldito demonio egoísta, eres una patética mujer que no puede vivir si las personas que la rodean no hacen su voluntad, bueno adivina qué, a todo el mundo le importa muy poco lo que quieras o dejes de querer, mi hijo y tu hija son felices y ahora han formado una familia, no dejaré que destroces eso como lo has hecho con todo en tu vida.
- Observa como destruyo todo lo que alguna vez has amado – Rebeca se volteó y dio un par de pasos pero se detuvo abruptamente – por cierto, Allan envía saludos.
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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

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Estaremos publicando en nuestra FanPage los adelantos de capitulo Nº37

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2 comentarios:

  1. Benditas mujeres... en donde quedaron las buenas cosas.... todo iba bien... anden ya metanme a la historia asi como una super heroa y salvo a todos jajajaja

    las quiero. cada vez me gusta mas aunq me quede sin uñas.

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  2. DIOS QUE MALA ES ESA MUJER.... querer dañar a su propia familia es lo ultimo que uno puede pensar en hacer, es más ni lo piensa,NIÑAS UN CAPITULO TOTALMENTE A LA ALTURA O MEJOR QUE CUALQUIER LITERATURA, SON UNAS PERSPICAZ DE LA ESCRITURA, Los logros de su trabajo son justo merecimiento a sus esfuerzo diarios. GRACIAS BELLAS por este rato, donde leyendo me elevan a un nivel en que puedo alejarme de todo problema, que acongoja.
    MIL BESOS NIÑAS

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