sábado, 18 de octubre de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 35


Capítulo N°35: Desaparecida

- Vamos Isa, han pasado cuatro días y me dices que aun no has hablado con Ethan ¿enserio?  
- No es tan fácil Car.  
- ¿Hablar con tu esposo es más difícil que evitarlo? Yo realmente no entiendo como lo hacen, uno no puede simplemente evitar a alguien cuando viven en el mismo lugar y mucho menos si están casados. 
- Bueno no es algo difícil de hacer cuando ambas partes se evitan.  
- Está bien pero ¿cuatro días? 
- En realidad son más de cuatro días.  
- ¿De qué hablas?  
- Hace una semana Christina nos interrumpió en un restaurant, me enteré que Ethan me había ocultado cosas y no hablamos desde ese día. 
Car miró a Isa con cara de incredulidad y luego negó con la cabeza totalmente exasperada. 

- No lo puedes evitar toda la vida, lo sabes ¿cierto?  
- Lo sé, es solo… tengo miedo de confirmar cosas que no quiero que se confirmen.  
- ¿Qué cosas? 
- Un montón de cosas, entre esas el hecho de que nuestra relación ya no sea la misma de antes.  
- Claro que no lo es, ustedes ahora son marido y mujer, un matrimonio cambia muchas cosas, sobre todo el hecho de hablar sobre los problemas, es un responsabilidad que ustedes decidieron tomar porque supuestamente estaban listos para pasar el resto de sus vidas juntos, cosa que dudo, así como van las cosas siento que en cualquier momento ustedes decidirán no seguir juntos.  
- Ok, vale, no me estás ayudando – Isa se levantó y fue en busca de jugo.  
- Lo siento, no quise ser tan dura, pero ustedes dos me van a volver loca. 
- Ya no quiero hablar más de esto – Isa le entregó un vaso con jugo a Car y luego apuntó con el mentón hacia la sala donde Andrew estaba – ¿Ustedes están pasando tiempo juntos? 
- ¿Quiénes? – Preguntó Car frunciendo el ceño.  
- Andrew y tú – Dijo en un susurró - ¿Desde cuándo que se queda a pasar la tarde contigo?  
- No se queda a pasar la tarde Isa, está trabajando, y siempre que yo le pido privacidad él baja a recepción, no veas cosas donde no las hay. 
- Me gusta él.  
- Oh, eres terrible, si existe una persona profesional en la vida esa es Andrew, él solo viene a hacer su trabajo y ya, nunca me miraría con otros ojos.  
- ¿Y tú a él? – Preguntó Isa riendo.
Sintieron los pasos de Andrew acercarse y ambas se quedaron el silencio. Cuando asomó la cabeza se veía claramente incomodó, se rascó la cabeza y luego las miró.

- Em… Lo siento, Car estaré abajo para que puedan hablar tranquilas.  
Andrew sonrió incomodó a Isa y luego desapareció. Tanto Isa como Caroline estaban boquiabiertas. Cuando sintieron la puerta cerrarse, Car se volteó para mirar a Isa.
- ¿Crees que haya estado escuchando?  
- No lo sé – Dijo Isa encogiéndose de hombros – Pero a juzgar por su actitud, yo creo que sí.  
- Si escuchó algo, te mataré, lo juro.  
- De todas maneras ¿Por qué no disimuló?, perfectamente se puso haber quedado callado y escuchar lo que responderías, le convenía. 
- Sácate esa idea de la cabeza ¿ok? – Car apuntó a Isa con un dedo en forma de advertencia y luego salió de la cocina. 
Isa se quedó en el departamento de Car un buen rato, conversando y riendo, llevaban tiempo sin pasar tiempo como lo hacían antes. Para Isa pasar tiempo con Car era una forma de relajarse y últimamente relajarse era lo que más necesitaba. 

♥♥♥♥♥
- ¿Has sabido algo de Rebeca? 
- No, lleva semanas sin aparecer, no sé si ya se rindió o está planeado una más de sus sorpresas.  
- Yo creo que la segunda – Amelia hizo un pausa y luego miró a John preocupada – Ethan me dijo algo… 
- ¿Qué cosa? 
- Cuando se encontraron con Christina en el restaurant, cuando él e Isa llegaron de la luna de miel, ese día Christina mencionó algo que tiene a Ethan intrigado, no sé si será verdad o no pero ella dijo algo sobre que Allan y Rebeca, sobre que estaban haciendo planes juntos.  
- Tonterías, Rebeca nunca haría eso.  
- No lo sé, según Ethan, la niña esa no dijo nada más sobre el asunto, pero tal vez…  
- No Amelia, si algo que Rebeca no es capaz de hacer es hacer daño a su hija y sabe perfectamente quien es Allan, estoy seguro que si Rebeca se le llegara a pasar po la cabeza acercarse a Allan sería solo para acabar con él.  
- Puede que tengas razón, pero Ethan dijo que no se quedará tranquilo hasta averiguar si eso era cierto o no, ahora la que me tiene preocupada es Isa, ella también estaba presente ese día pero aun así no ha mencionado nada sobre el asunto, tal vez deberías hablar con ella y tranquilizarla de que su mamá no sería capaz de hacerle daño, estoy segura de que necesita que alguien se lo diga, después de todo ellas no han hablado desde antes de la boda.  
- No te preocupes, yo me haré cargo de eso. 
John miró a Amelia y luego sacó algo de su bolsillo, era un sobre amarillo, lo quedó mirando y luego se lo entregó a Amelia. 
- Hace unos días me estuve acordando que tenía eso guardado, lo tenía en Londres pero mandé a pedir que me lo enviaran y ya llegó, quiero que lo tengas.  
- ¿Qué es? – Amelia tomó el sobre y luego miró a John. 
- Ábrelo tú misma, es un regalo. 
Amelia volvió a mirar el sobre y luego de dudar por unos segundos, lo abrió. Adentró habían una foto y una carta, frunció el ceño y luego las sacó para mirarlas, apenas vio la foto se le hizo un nudo en la garganta, en la fotografía estaba ella y John, veintiocho años más jóvenes, Amelia estaba vestida con un vestido blanco, su vestido de novia, y llevaba el pelo tomado, mientras que John vestía un traje de novio, ambos se sonreían mutuamente y la cámara logró capar uno de los momentos más felices de sus vidas, en la foto también se lograba ver el pequeño vientre de Amelia, en ese tiempo ella tenía cuatro meses de embarazo, la foto no podía ser más hermosa y triste a la vez ya que las personas que estaban ahí ya no existían, en ese tiempo ellos se amaban más de lo que una persona se podía permitir amar a otra, la vida de ambos era perfecta, John aun no era millonario y Amelia no contaba con el consentimiento de sus padres pero aun así eran felices. Amelia la miró por varios segundos mientras los ojos se le llenaban de lágrimas al recordar ese día, se aclaró la garganta y luego abrió la carta, la cual no era un carta, si no los votos que ella misma había escrito en una hoja para no olvidarlos, luego de la boda nunca pudo encontrar esa hoja, pensó que se le había perdido pero ahí estaba, en sus manos nuevamente. 
- De… - Amelia se tuvo que aclarar nuevamente la garganta y luego miró a John - ¿de dónde sacaste estas cosas? 
- Las tenía guardadas, tus votos los robé el día de nuestra boda, y la foto la encontré el día que fui a ver lo que quedaba de nuestra casa, días después de que te marchaste con Ethan y te viniste a vivir a Estados Unidos, te habías llevado todo lo que importaba, solo dejaste mis cosas, los muebles y esa foto, nunca supe si la habías dejado a propósito o si se te había caído, pero sea como sea, era el único recuerdo que dejaste sobre nosotros – John miró hacia sus pies y luego se aclaró la garganta - esas dos cosas fueron las únicas dos cosas que me quedaron de ti, las veía siempre que comenzaba a creer que me lo había imaginado todo, esas dos cosas fue lo único que me ayudó a mantenerme cuerdo todo el tiempo que estaba con Rebeca.  
- No la quise dejar – dijo mientras miraba la foto – era mi foto favorita de la boda, pensé que la había perdido – volvió a meter ambas cosas en el sobre y luego miró a John – Gracias por guardar esto, yo… no me siento bien, creo que mejor me iré a recostar.  
- Está bien, me voy, cualquier cosa llámame. 
John se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la puerta, Amelia pudo ver la decepción en sus ojos, ella en ese momento estaba llena de emociones y sentimientos encontrados, necesitaba tiempo a solas pero aun así necesitaba la compañía de John. 
- ¿Por qué lo hiciste John? – Preguntó justo antes de que él llegara a la puerta - ¿Por qué la elegiste a ella?  
- Porque tú te rendiste, porque aunque no te hubieras rendido el daño ya estaba hecho y no te merecía, no después de haberte hecho tanto daño, porque fui un imbécil pensando que podría encontrar con otra mujer lo mismo que tuve cuando estuve contigo. 
- Pero yo te amaba – la voz se Amelia se fue apagando poco a poco y luego solo había un nudo gigante en su garganta.  
- Yo también te amaba, fui el idiota más grande de todos pensando que ya no lo hacía, me di cuenta de mi error una vez que te habías ido y el resto de la historia ya la sabes.  
- ¿Por qué no me buscaste? ¿Por qué si estabas llevando una vida tan mediocre nunca hiciste nada por volver a mí? ¿Por qué te permitiste tener sentimientos hacia Rebeca? 
- Comencé a amar a Rebeca una vez que me di cuenta no había vuelta atrás, ya había metido la pata una vez, y no quería hacerlo por segunda vez, es verdad, llevaba una vida miserable, pero Rebeca me necesitaba, Isa me necesitaba, ella era una bebé que necesitaba una figura paterna, necesitaba un protector, al principio no te busqué porque no me creía digno de tenerte, no te merecía, no después de haberte engañado con Rebeca, y luego tampoco lo hice porque como ya dije, ellas me necesitaban.  
- ¡YO TAMBIEN TE NECESITABA! – gritó Amelia con toda la rabia contenida – tu hijo te necesitaba. 
- Lo sé… 
- ¿Qué te hace pensar que ahora me mereces? Un poco de ayuda mientras estuve enferma no te deja libre de todo lo que me hiciste antes.  
- Lo sé, nada nunca me dejará libre de eso, pero simplemente ya no soy capaz de mantenerme lejos. 
Amelia miró a John intensamente, luego fijó sus ojos en el sobre que tenía en sus manos, y luego lo devolvió a John. 
- Quédatelo, yo tengo a Ethan como recordatorio de que lo nuestro existió en algún momento, tú puedes quedarte con esto, yo no lo necesito. 

Amelia dejó el sobre en las manos de John y luego se fue a su habitación lo más rápido posible, evitando una posible respuesta de John, cerró la puerta y se quedó pegada a ella sin hacer ruido alguno, escuchó la puerta principal cerrarse y ahí cuando se permitió llorar. 

♥♥♥♥♥

Isa apagó el televisor y luego miró la hora en su teléfono, eran las 3:20 am, el sueño ya la estaba venciendo y lo peor, Ethan aun no llegaba, no lo había llamado pero tampoco sentía deseos de hacerlo. 


Isa fue a ver como dormía Kaitlyn, su hija dormía plácidamente, ajena a todo lo que estaba pasando a su alrededor o más bien ajena al desastre que se estaba convirtiendo el matrimonio de sus papás. Isa se limpió una lágrima, pero luego de eso no pudo evitar que las demás cayeran, estaba cansada de llorar pero no había forma de evitarlo, Ethan estaba cada día más distante y a diferencia de las veces anteriores, no estaba haciendo nada para arreglar las cosas, todo lo contrario, estaba haciendo todo lo posible por empeorarlas. 

Finalmente Isa se quedó dormida, a pesar de que quería esperar a que Ethan llegara, el sueño la terminó por vencer y se quedó profundamente dormida. 

Cuando despertó al día siguiente, el espacio a su lado aun seguía vacio y sin rastro de que Ethan hubiese dormido ahí, Isa miró su teléfono en caso de tener llamadas perdidas o algo, pero no tenía nada, se levantó para ir a ver a Kaitlyn pero en cuanto salió de su habitación se encontró con Ethan mirando por la ventana de la sala mientras tomaba una taza de café. Como si sintiera su presencia, se volteó y la miró.
- ¿Acabas de llegar? – Preguntó Isa en tono cortante.  
- No, llegue anoche.  
- ¿A qué hora?  
- No lo sé, tarde, estabas dormida y no te quise despertar así que dormí en el sofá – Isa miró instantáneamente hacia el sofá y luego lo volvió a mirar. 
- ¿Dónde estabas?  
- Con Jonathan. 
- No te creo, ¿Dónde estabas Ethan? – Volvió a preguntar Isa mientras se trataba de calmar para no despertar a Kaitlyn. 
- Ya te lo dije, pase a tomarme unas copas con Jonathan, puedes llamarlo y preguntarle… aunque aun así no creerás, últimamente no confías en mi para nada.  
- ¿Debería confiar?  
- Soy tu maldito esposo, por algo te casaste conmigo o… 
- Con que al fin recordaste que eres mi esposo, porque estoy bastante segura que todos estos últimos días lo habías olvidado por completo.  
- ¿Y qué hay de ti? ¿Acaso tú no? 
Ethan se acercó a Isa pero esta se alejó inmediato, el olor a alcohol la estaba mareando, y se cerca era mucho peor.

- Déjame hacerte una pregunta Isa, ¿Por qué te casaste conmigo?  
- ¿Qué?  
- ¿Por qué te casaste conmigo?  
- ¡Te escuché imbécil!, no puedo creer que me estés preguntando esto, ¿Por qué creer que me case contigo? ¿por tu dinero? ¿por todos los regalos que me das? Pues no Ethan, me case contigo porque te amo.  
- ¿Cómo puedes amar a alguien en quien no confías? 
- Antes de casarme contigo lo hacía, pero antes de casarme contigo, no sabía que tenías secretos con tu puta.  
- ¡ISA! 
- ¿Qué? ¿la vas a defender?  
- No, maldita sea, deja de pensar esa mierda, Christina y yo no tenemos nada, mi único error fue no decirte la verdad sobre el maldito guardaespaldas, y sobre un beso, un beso Isa, solo fue eso, te lo he dicho hasta el cansancio pero tú… 
- Te vi, Ethan, te vi besándola, hay fotos y Allan me las mostró, me dijo que cada vez que no estabas conmigo estabas con ella, que tú… 
- Fantástico, resulta que ahora confías más en ese enfermo que en mi.  
- No, Ethan, no confió más en Allan, pero qué quieres que piense si te veo besándola, ¿Qué pensarías tú me vez besando a otro? 
- Lo hice, tú basaste a Allan, estamos a mano.
Isa miró a Ethan con incredulidad, no podía creer lo que acababa de escuchar, sintió la lágrimas asomarse una vez más pero se obligó a no llorar delate de él.
- ¿Estamos a mano? ¿acaso la besaste porque estaba amenazando con hacerme daño? ¿acaso lo hiciste para protegerme? NO, no lo hiciste Ethan, la besaste porque a ella simplemente se le dio la gana, no compares maldita sea porque no tuviste que besar a una enferma que intento abusar sexualmente de ti ¡dos veces!, no tuviste que besar a una enferma que te golpeó, Christina nunca amenazó con matarme, pero Allan si hizo todo eso, si lo besé fue porque no quería que te hiciera daño – Isa se limpió las lágrimas que caían por su rostro y luego volvió a mirar a Ethan – No me saques en cara el haber besado a Allan, porque no fue algo agradable, no cuando lo único que podía sentir en ese momento eran deseos de vomitar. 
- Isa… 
- No Ethan, no tienes idea de lo que dices, te has pasado todo estos días evitándome, y es verdad que yo también te evité, pero al menos yo lo hacía por miedo, tú lo hacías porque estás enojado porque besé a Allan, pero sabes qué, te puedes ir a la mierda, si lo besé fue por ti, así que lo siento pero si alguien te tiene derecho a estar enojada esa soy yo, no tú. 
Isa dejó a Ethan parado donde estaba, mientras ella se fue casi volando a la habitación de Kaitlyn ya que la bebé estaba llorando, tomó a su hija y luego cerró la puerta para que Ethan no la siguiera, no sería capaz de lidiar con Ethan y con Kaitlyn a la vez y en ese momento solo le importaba su hija.
- Isa, ábreme la puerta, por favor – Ethan puso su cabeza en la puerta y cerró los ojos – Cariño hablemos por favor, perdóname, soy un egoísta de mierda, perdóname por favor.  
- Solo vete. 
- Amor, por favor, no hagas esto, ábreme la puerta. 
Isa cerró los ojos y luego besó la cabecita de su hija, ninguna de las dos era capaz de dejar de llorar. El timbre sonó y Ethan corrió a abrir, aliviado de que Clara hubiese llegado, Clara entró a la habitación con Isa y luego la volvió a cerrar para dejar a Ethan afuera.
- Oh, cariño – Clara se acercó a Isa y la acarició en la espalda - ¿Por qué lloras? ¿paso algo malo? 
- Es Kaitlyn, no quiere dejar de llorar, no sé que tiene.  
- Dámela ¿ya la alimentaste? - Isa negó la cabeza. 
- Acaba de despertar, pero no quiere… no para de llorar.  
- Ya tranquila, debe estar asustada o quizás le duele algo – Clara comenzó a mecer a Kaitlyn y luego miró a Isa – No llores cariño, sea lo que sea, lo van a solucionar ¿está bien?, no te hace bien llorar.  
- Lo sé, lo siento, yo solo… no puedo más. 
Clara miró a Isa con compasión, le entregó un kleenex y luego miró a Kaitlyn.
- Ve a hablar con él, encerrarte aquí no va a solucionar nada, si hay algo que sé con los años que tengo es que nada se solucionada sin hablar, y mucho más en un matrimonio, ve a hablar con ese chico que tanto amas, yo me encargaré de la bebé.
Isa miró a Clara por varios segundos, se sorbió la nariz, se limpió las lágrimas y luego asintió. 
- Gracias.  
- No me lo agradezcas, ahora ve que el pobre estaba hecho un verdadero lio allá afuera.  
- No sé si quiero ir ahí afuera, él es un cretino.  
- ¿Y qué hombre no lo es? – Clara miró a Isa divertida e Isa sonrió – Tu bebé ya dejó de llorar, puedes ir tranquila que aquí yo lo tengo todo solucionado. 
Isa se limpió nuevamente las lágrimas y luego salió. Ethan estaba en la habitación de ambos, sentado sobre la cama, cuando Isa entró se dio cuenta que se había cambiado la camisa, lo miró unos segundos y luego se aclaró la garganta. 
- ¿Sientes como si nos hubieran mentido sobre el matrimonio? – Ethan levantó la cabeza y luego se levantó. 
- ¿Por qué dices eso? – Preguntó totalmente asustado. 
- Porque no está siendo como creí que sería – Isa miró sus pies y luego volvió a mirar a Ethan.  
- Nos dijeron que no siempre sería perfecto, pero eso ya lo sabíamos ¿o no?, con todas esas personas queriendo hacernos daño, pero no podemos dejar que ellos ganen amor, por algo nos casamos, en las buenas y en las malas ¿lo recuerdas?  
- Aun estoy enojada.  
- Lo sé amor, soy un imbécil, egoísta, un… 
- Cretino – Dijo Isa mientras una sonrisa se le comenzaba a asomar.  
- Pero soy tu cretino – Ethan sonrió y luego besó a Isa en la frente - ¿lo recuerdas?  
- Nuestra primera vez – Respondió sonriendo.  
- No volvamos a enojarnos, ¿ok? Por nadie, ahora somos solo tú, yo y nuestra bebita, nadie más importa, te hice una promesa y tengo planeado cumplirla, quizás no será feliz todos los días durante todo el día, pero si serás feliz todos los días, lo prometo.
Isa se quedó mirando a Ethan un momento largo pero después de unos segundos sonrió y asintió, lo abrazó y lo besó, una semana sin besarse era mucho y ese beso dio a demostrar cuanto se extrañaban.


- Dios, no te imaginas cuanto extrañe esto. 

- Isa sonrió y luego lo volvió a besar – Yo también lo extrañaba.

♥♥♥♥♥

Car despegó la mirada de su computadora y luego miró hacia Andrew que estaba sentado en el sofá mientras leía un libro, lo observó un buen rato mientras él pasaba hoja tras hoja de su libro, luego de unos minutó Car cerró su computadora y la dejó a un lado, se paró y caminó silenciosamente hacia el sofá.
- ¿Qué lees? - Andrew levantó la vista y miró a Car. 
- ¿Perdón?  
- ¿Que qué estás leyendo?  
- Un libro – Andrew sonrió mientras miraba nuevamente su libro y luego comenzó a leer nuevamente.  
- Bien, no quieres hablar conmigo, estás enojado, lo entiendo.  
- No estoy enojado.
- ¿No? 
- No tendría por qué ¿o sí? 
- Entonces ¿por qué no me has hablado durante días?  
- Si lo he hecho.  
- Decir hola y adiós no es hablar. 
Andrew dejó el libro a un lado y luego miró a Car levantando una ceja.
- ¿De qué quieres hablar? 
- No lo sé, digo, no estoy diciendo que quiera hablar, solo que no me has dirigido la palabra en días, bueno da lo mismo, tampoco es tu trabajo mantenerme entretenida.  
- No, no lo es.  
- ¿Cuál es tu maldito problema? ¿Por qué eres tan cortante?  
- No soy cortante, me limito a hacer mi trabajo, tú misma me lo has pedido. 
- ¿Es por lo que dije el otro día? ¿Por qué no te quise decir nada sobre lo que pasó con Jonathan? 
- No Caroline, lo que hagas o no hagas con quien se te dé la gana a mi no me importa, siempre y cuando eso no te ponga en peligro.  
- ¿Estás diciendo que Jonathan es peligroso?  
- No, ni siquiera estoy hablando de Jonathan. 
- ¿Sabes qué? No importa, no quiero estar enojada contigo, ni que tú lo estés conmigo, así que ¿empezamos de nuevo? 
- ¿Empezar de nuevo qué? 
- Esta conversación, de todas formas no quería discutir o lo que sea contigo, quería hacerte una invitación.  
- ¿Una invitación a qué? – Preguntó Andrew frunciendo el seño. 
- Este fin de semana tengo que trabajar fuera de la ciudad, haré una sesión fotográfica en un parque de diversiones y pensé que tal vez, en vez de pedirle a Ethan que cambié mi guardaespaldas durante esos días, tal vez podrías venir y… ¿traer a tu hijo? 
- ¿Qué?  
- No me haga repetirlo, fue un poco incomodó hacerlo decirlo la primera vez.  
- ¿Quieres que lleve a mi hijo a un parque de diversiones mientras estoy trabajando?  
- Bueno, hipotéticamente vas a estar trabajando en un parque de diversiones, mira, la sesión de foto no durará más de tres horas por día, serán dos días y como estaré libre después del trabajo tal vez podríamos ir al parque a divertirnos, hace años que no voy a uno y creí que sería buena idea que tú llevaras a tu hijo, así yo podría conocerlo.
Car tuvo que desviar la mirada ya que Andrew la estaba mirando tan intenso que la estaba comenzando a poner incomodar.
- ¿Quieres conocer a mi hijo?  
- A decir verdad, si, desde que me contaste sobre él, además los niños me encantan, anda no seas malo, estoy segura que le gustará.  
- Mmmm – Andrew lo pensó por unos segundos y luego asintió – Ok, si quieres conocerlo, no hay problema, lo llevaré.
- Genial, organizaré todo - Car sonrió y luego corrió a tomar su computador, luego se volteo y se encontró con Andrew aun mirándola – Gracias por aceptar. 
- Gracias a ti, por invitarnos.  
- Aunque no lo creas, para mí no eres solo la personas que cuida de mi, eres más que eso Andrew. 

Car le dio una pequeña sonrisa y luego se metió en su habitación para comenzar a organizar todo para el viaje, sabía que Isa iba a alucinar cuando se enterara pero para Car solo era un viaje de amistad, nada más que eso 

♥♥♥♥♥

Ethan se tomó el día libre y aprovechó de ir junto a Isa y Kaitlyn de compras para su nueva casa, se pasaron gran parte del día comprando todo lo que necesitaban y una vez que ya no daban más de cansados decidieron volver, justo cuando iban entrando al edificio, se encontraron con dos hombres que los estaban esperando en portería. 
- ¿Señor Hoffman cierto? – Preguntó uno de los hombres. 
- Si, ¿en qué puedo ayudarles? 
- Señor, necesitamos hablar con usted y su esposa, me presento, soy el detective Clark y este es mi compañero, el detective Odell, somos parte de la policía de investigaciones y estamos aquí para averiguar sobre la desaparición de la señorita Christina Owen.
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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

Dejen sus comentarios y opiniones queremos saber que les parece. 

Estaremos publicando en nuestra FanPage los adelantos de capitulo Nº36

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Recuerden que publicamos capítulos los días: Sabados.

  No al plagio, esta obra esta registrada y protegida por:

3 comentarios:

  1. OHHHHH!!!!... ESCONDANME!!! averiguan que yo la desaparecí!!!! entro en pánico!!!! jjajjajajaja

    Ok ya... pobre Jhon :( pero esq una infidelidad no se perdona... por lo menos yo no lo haria.
    Me enoje mucho con Ethan la verdad es que q cabr#!&% se vio al querer comparar.... pero es un amor no puedo enojarme con el.

    Chicas a q extrañaban mis comentarios :P

    besitos las quiero <3

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  2. EXCELENTE capitulo y muy real el matrimonio jajajajaa todo con su felicidad y problemas felicitaciones esperando el próximo capitulo.... que pasara en el viaje con caroline saludos besos.....

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  3. EN UNA PALABRA ME ENCANTA..... esta historia es tan adictiva, la trama, los enlaces todo es genial, REALMENTE SON IMPRESIONANTES COMO TRANSMITEN TODO LO QUE SIENTEN POR LO QUE HACEN, eso las hace muy especiales CHILENITAS, espero con ansias el próximo capitulo que debe estar de muerte, BESOS GENIAS

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