viernes, 15 de agosto de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 28


Capítulo N°28: Eres mi más grande esperanza 

- ¿Te vas? – Kathalina no pudo evitar sonar abatida. 
- Sí, pero lo más importante de lo que tengo que decirte es que necesito que te vengas conmigo. 
- ¿Qué? – Kat se acercó tanto a él que no midió el espacio personal por lo cual quedó a solo un suspiro de sus labios – ¿Necesitas que me vaya contigo como una solicitud o una orden? 
- Jonathan la miró fijamente por un largo tiempo y acariciando su mejilla le dijo – un poco de ambas debo confesar. 
- ¿Por qué me haces esto ahora? – Kat dio un frustrado suspiró – estoy bien con Nate, o trato de estarlo y ahora tú quieres que vuelva a mi vida tal y como era. 
- ¿Qué tiene de malo tu vida como era antes? – le frunció el ceño y habló enojado, más de lo que quería reconocer – teníamos una buena vida. 
- Tenía una buena vida, antes de venirme a París contigo y cometer todos los errores que cometí. Fui una estúpida y lo único bueno de este viaje fue Nate, él me quiere y respeta, cosa que tú no haces al ahora exigirme que me vaya contigo, sin tener en cuenta mis sentimientos. Nunca fuiste parte de mi vida, solo eras mi jefe.
Jonathan se volvió acercar a ella, totalmente furioso. Nunca se había sentido tan herido y despreciado en su vida, no era solo el jefe de Kathalina, era su amigo, se preocupaba por ella, quería hacerla feliz y que no sufriera aunque los resultados fueran totalmente los contrarios. Sus cuerpos estaban muy juntos en el sofá de la cafetería y ya habían atraído las miradas de algunos, Jonathan quería sacudirla hasta hacerla entrar en razón.

- Eso es lo que piensas ¿Qué solamente era tu jefe? 
- Estoy hablando de hechos y ahora suéltame por favor – Jonathan al ver que Kat se trataba de zafar de su agarre, la apretó más contra su cuerpo y acercó sus labios a la oreja de ella para susurrarle. 
- Recuerdo los momentos en los cuales no era tu jefe, sino que algo más cercano.
Kat lo fulminó con la mirada, pero al mismo momento no pudo evitar el estremecimiento que recorrió todo su cuerpo. Respiró hondo pero le salió casi jadeando por lo cual cerró inmediatamente a boca.
- Jonathan suéltame. 
- No has contestado a mi solicitud de venirte conmigo. 
- Necesito irme en este momento, Nate me invitó a cenar y debo arreglarme. 
- Nate puede irse al infierno, estamos hablando. 
- Jonathan suéltame. 
- Se acercó a ella con la clara intención de besarla pero Kat se inclinó hacia atrás para evitarlo - ¿me tienes miedo? 
- No necesito que me confundas. 
- ¿Te confundo?  
- Jonathan basta.
Kathalina se fue rápidamente, su hogar no estaba muy lejos y aunque trató de perder de vista a Jonathan él siguió, apenas al abrir la puerta él se puso a su lado para evitar que Kat se la cerrara en la cara y se adentró a su departamento.
- Hablemos Kathalina, vamos hagámoslo sinceramente y ahora. 
- Deja de hacer esto por favor – le rogó con lágrimas en los ojos – me hiciste sufrir hace tiempo y ahora estoy tratando de superarlo, pero tú no me dejas y eres un egoísta por hacerme esto. 
- Trato de ser sincero. 
- ¿Ahora quieres sinceridad? – se rió sarcásticamente – creo que es un poco tarde para eso, tú aun estás enamorado de Isa y nuca la superarás pero ¿adivina qué? Ella no te quiere, nunca lo hizo y es tiempo de que alguien te habrá los ojos y te haga ver la realidad, tiene una hija con tu mejor amigo y prontamente se va a casar. Tú ya no entras en su vida ni en la de Ethan, ellos son una familia Jonathan y tienes que ver la realidad de la situación, vas a estar toda la vida enamorado de alguien que no puedes tener. 
- Yo ya no amo a Isa – la soltó rápidamente para alejarse de ella. 
- Sigue mintiéndote a ti mismo, pero yo ya no quiero tu mierda – se dio media vuelta despidiéndolo porque ya no quería verlo – vete y no me busques más.
Jonathan rápidamente la tomó por la cintura y la hizo girar para que quedaré frente a él, tomó su mentón y al besó sin meditar nada. Los primeros segundos Kat se negó a recibir el beso y trató de apartarlo, luchó duro contra él y mientras y trataba de regañarlo para que la soltará entre abrió los labios lo que le permitió a Jonathan adentrarse en su boca, profundizó en beso y metió su lengua en la boca de Kat, la besó con hambre y desesperación, la tentó y la sedujo para que aceptará su beso. Kathalina ya no pudo negarse más y lo besó con la misma intensidad, como si fuera un oasis en medio del desierto árido y seco. Se devoraban y adoraban con ferviente intensidad, sin percatarse que se estaban moviendo, Kat pudo sentir algo duro contra su trasero, y luego Jonathan la alzó en lo que supuso que era la encimera para colocarse entre sus piernas, a Kat no le importó, todo con tal de nunca romper el beso.


Sintió las manos de Jonathan en su blusa y apretó el agarre en sus hombros. No quería despegarse nunca de él, Jonathan dejó su boca para besar sus puntos sensibles, en su cuello, escote y fue bajando a medida que desabotonaba la blusa de ella. Llegó a su ombligo, lo besó coquetamente y lo chupó, haciendo a Kat arquearse excitada. La miró a los ojos y Kathalina posó sus manos en la encimera arqueándose completamente, Jonathan la miró y se arrodilló frente a ella, pero antes de hacer cualquier movimiento quería el consentimiento de Kat, por lo cual posó sus manos en el botón de los jeans de Kat y esperó que lo dejará desabotonarlos. Kat solo pudo asentir, no podía articular palabra de lo excitada que estaba y muy lentamente Jonathan abrió el primer botón, pero cuando estaba bajando muy lentamente el cierre Kathalina posó una de sus manos entre las de Jonathan.
- No. 
- Kathalin… 
- ¡NO! – saltó de la encimera rápidamente para abotonarse los jeans y colocarse la blusa - ¿así qué esto es lo que quieres conseguir? 
- ¿Qué cosa? 
- Es demasiado obvio, ¡Sexo fácil! Claro como yo soy una fácil, que se encama contigo enseguida, sabias perfectamente que con un solo beso tendrías acceso a todo. Te aclaro ahora mismo que ya no soy la misma idiota del pasado, esa parte de mi murió y tú te encargaste de hacer ese trabajo muy efectivo – Cuando terminó de abotonarse la blusa señaló la salida – vete. 
- No es eso, sabes perfectamente que lo que estuvimos a punto de hacer es producto de la pasión que sentimos. No quieres a Nate y lo sabes perfectamente. 
- Tienes razón – lo miró llorando – soy una estúpida por creer que aun conservabas un poco de lo caballero que solías ser, eres un idiota y uno que no quiero volver a ver en mi vida. Adiós Jonathan, ten un buen viaje y olvídate de mí, yo aprenderé amar a Nate y tú trata de olvidar a Isa, ella nunca te amará.
No esperó respuesta de Jonathan y se encerró rápidamente en su habitación, no quería saber nada más de él. Quería comenzar su vida y al parecer la ida de Jonathan le permitiría hacer aquello.

♥♥♥♥♥
- Rebeca no lo volveré a repetir, quiero el divorcio. 
- Y yo nunca te lo daré – le gruño de vuelta – primero te prefiero muerto que con otra mujer, tú eres mío y esa perra de Amelia no te alejará de mi lado. 
- Amelia no es la culpable, y no te atrevas a tratar de hacerle daño, ella ha sufrido mucho y ha tenido que atravesar un verdadero infierno, no te quiero cerca de ella, es una buena mujer y no le harás daño. 
- ¿Ahora te atreves a defenderla? – se acercó a él y lo empujó – tu eres mi marido, no permitiré que me dejes por tu insípida ex mujer ¿sabes la humillación que me causaría eso? 
- Me importa una mierda, te dije que quiero el divorcio y lo conseguiré. 
- Para jugar a la familia feliz con tu hijito y tu ex mujer ¿ahora quieres recuperar lo que botaste hace tantos años? ¿no te da vergüenza? 
- Fui un estúpido y un hijo de perra, lo sé. Esa es una deuda que tendré que pagar algún día y estoy seguro que será con intereses, pero no te preocupes, estoy dispuesto a aceptar las consecuencias de mis actos. Te amé por mucho tiempo, intensamente pero tú te encargaste de matar todo lo que había entre ambos, con tus mentiras, tu odio hacia mi familia, y tus planes para hacerles daño. No me puedes amar si desprecias a mi hijo y lo tratas de alejar de tu hija. 
- Si me dejas por ellos te arrepentirás.
John la miró furioso, después de tantos años creyó conocer a esta mujer que estaba parada a su lado pero ahora se dio cuenta que nunca fue así, no la conocía y no quería estar cerca de ella. 
- Tus amenazas no me asustan Rebeca, solo eres una mujer furiosa y despechada. 
- Aun no conoces las cosas que puedo llegar hacer, así que después de no digas que no te advertí John, vas a llorar y revolcar en el dolor y conocerás de lo que realmente soy capaz de hacer – se acercó a él y le dio un beso en la comisura de sus labios, para después darle unas palmaditas en la mejilla – no digas que no te lo advertí.
A John se le heló la sangre, ahora sabía perfectamente que nunca conoció a esa mujer con la que compartió tanto tiempo de su vida. Había abandonado todo por la ilusión de estar enamorado y tratar de ser feliz pero siempre fue un monigote de Rebeca, un estúpido que dañó a su propio hijo, su sangre y a la mujer que prometió amar, honrar,  hacerla feliz y nunca serle infiel. Ahora podía entender perfectamente la actitud de Amelia ya que ni el mismo se perdonaría todo el daño que causó, tenía que disculparse con todas las personas a las que les hizo mal y debía comenzar con su hijo.

♥♥♥♥♥
- Hola John ¿sucede algo?, mi madre está bien ¿verdad? 
- No he visto a tu madre en una semana Ethan, ella no me quiere cerca y no puedo culparla por ello. Aunque estoy al tanto de todos sus progresos gracias a Isa, pero ese no es el tema que me trae hoy a verte – John se inclinó en el asiento y miró a su hijo atentamente, es verdad, se había transformado en un hombre y todo gracias a Amelia, era una gran mujer que crió sola a su hijo. 
- No entiendo el motivo de tu visita – frunció el ceño en confusión, con John tenían una cordial relación por respeto a su madre, pero eso no incluía hacerse visitas personales a la oficina. 
- Vengo a pedirte perdón. 
- ¿Por qué? – le preguntó desconfiado. 
- He sido un cretino, con todo el asunto de tu relación con Isa, sé que cometí muchos errores al tratar de separarlos, mentir para hacerte daño y llevármela lejos. Fui un mal hombre y un mal padre, por eso hoy he venido a pedir tu perdón, quizás no sea algo inmediato pero estoy dispuesto a tratar de arreglar nuestra relación. Eres mi hijo y te amo, al igual que a tu madre, a Isa y a tú hermosa hija. 
- ¿Por qué este repentino cambio de actitud? 
- Hijo, no me estoy haciendo más joven y en el pasado era estúpido, lo sé y lo reconozco. Creía que tenía una vida estupenda, con Rebeca y una hijastra, pero ni siquiera ella me quería como padre, me respetaba por ser el esposo de su madre pero nada más, ¿Quién en el mundo puede respetar a alguien que dejó botada a su familia por otra?, cometí muchos errores y ahora estoy pagando por ellos. Tú madre no me quiere a su lado y comprendo su decisión, soy signo de problemas porque Rebeca no me dejará sin luchar y ella no usa las armas convencionales, es capaz de llegar hasta los extremos para conseguir lo que quiere. 
- ¿Quieres volver con mi madre? – Ethan le frunció el ceño muy serio. 
- Ella ya no me quiere, pero por una vez en la vida voy a respetar su decisión y no trataré de forzar sus sentimientos, la lastimé en el pasado al igual que a ti y necesito el perdón de ambos – dio un largo y cansado suspiró. 
- No sé si estoy listo para perdonarte ahora, no te guardo rencor pero tampoco puedo olvidar en un segundo todo el daño que nos has causado. 
- Lo sé Ethan, y debes entender que estoy muy arrepentido de ello – John podía sentir la aprensión en su pecho y veía el daño que había cometido, recompensaría a su familia y trataría de ser un mejor hombre, se aclaró la garganta para pasar por el nudo que tenía en la garganta – ahora debo irme, iré a visitar a Amelia y ver como esta e iré a ver a Isa y a mi hermosa nieta.
Al ver la reacción de Ethan no pudo evitar percatarse de la tristeza que vio reflejada en sus ojos, algo estaba pasando y trataría de saber cuál era la causa de la tristeza de su hijo, si podía darle un buen consejo después de tantos años de abandonó, haría todo lo que estuviera en su mano para ayudarlo.
- ¿Sucede algo malo? 
- No es nada, solo algunos problemas sin mucha importancia – Ethan trató de sonar despreocupado pero sabía que John podía ver perfectamente a través de él. 
- ¿Estás seguro?, ya sabes que puedes confiar en mí y si algo he aprendido después de tantos años de joderla y meter la pata hasta el fondo, es saber cuándo hay otra persona que lo ha hecho, sobre todo si esta persona es mi hijo. 
- Ethan suspiró y luego habló -Soy un imbécil y ahora Isa está enojada conmigo. 
- ¿Es muy grabe? 
- Es sobre una ex, nunca fue nada más que una amiga pero le hizo daño a Isa por celos estúpidos y trató de alejarla de mí, me enteré de cosas que le dijo a Isa mientras ella estaba embarazada y hace algunos días me vino a ver, diciendo que Allan la está amenazando, Isa se puso furiosa y me advirtió que no me acercara a ella, que no tratará de ayudarla o hablarle de nuevo. Ahora no nos hablamos mucho, cuando llego ella esta con mi madre y apenas me ve huye a nuestro departamento, no quiere hablarme y siempre trata de evitarme, ya sea alimentando a la bebé, bañándola, cambiándole ropa, si entró a una habitación ella se va y si trato de hablarle me ignora. La amo pero la verdad a veces no sé cómo tratarla y ahora este asunto con Christina me tiene en un gran aprieto, todos sabemos de qué es capaz Allan y las cosas que está dispuesto a realizar por su obsesión con Isa, he tratado de rastrearlo pero me es imposible y tengo miedo de que se canse y pueda dañar a las personas que amo, comenzando por Isa, Kaitlyn o mi mamá – se frotó las cienes para tratar de eliminar el dolor de cabeza que estaba comenzando – no sé qué hacer para hablar con ella, y ya no quiero discutir más. 
- ¿Me dejas darte un consejo? – al ver que Ethan asentía John procedió a seguir – tienes que tratar de ver que es lo mejor para Isa, existe una razón importante por la cual Allan está amenazando a esa tal Christina, tú sabes mejor que nadie que la obsesión de ese hombre radica en todo lo que concierne a Isa, y si me dices que esa otro chica trató de hacerles daño en el pasado, debes tratar de alejarte lo más posible de ella, sé el daño que puede causar una mujer despechada, son muy vengativas y peligrosas. Escucha a tu mujer y hazle caso, Isa es única muy distinta a su madre, es una gran mujer, debes procurar mantenerla feliz y no mentirle nunca. Ya sabes lo que sucedió la última vez que le escondiste un secreto, todo resultó en un desastre y ahora la puedes perder para siempre si cometes otro estúpido error. Aprende de los míos hijo y no dejes ir a la mujer de tu vida, nunca la dejes ir – John se paró y extendió la mano para despedirse de Ethan – bien hijo, creo que es hora de irme. 
- Gracias – sorprendiéndolos a ambos, Ethan se levantó y lo abrazó, un poderoso abrazo después de tantos años de abandono, engaños, odio y desprecio.
John se fue de la oficina de Ethan con un nuevo presentimiento, ahora sabía que algún día todo estaría mejor, no esperaba el perdón inmediato de Ethan pero si tratar de fortalecer su relación con su hijo para conseguir su perdón en el futuro. Algún día todo estaría bien en su familia y algún día volvería a ser el hombre que era en el pasado, ya no se acordaba mucho de él, lo perdió hace mucho tiempo, pero lucharía para volver a encontrarlo. Amelia era el amor de su vida y lucharía para conseguir su amor nuevamente, ella no lo quería a su lado, está bien pero él ahora iba hacer lo que ninguno de ellos hizo hace tanto tiempo, lucharía por ambos y reconstruiría esa hermosa vida que solían tener.

♥♥♥♥♥
- Amelia parezco una niña chiquita, me has enviado a bañar, maquillar, peinar y ahora estoy aquí en bata esperando cuál es su próxima orden, estás muy misteriosa. 
- Y tu muy preguntona, arruinas la sorpresa, ahora ten – le tendió una gran caja blanca que Isa se apresuró abrir y lo que vio le cortó la respiración.

Era un hermoso vestido de alta costura rosa palo, era un elegante y estilizado traje de fiesta o cena formal. Se vería como una diosa griega, tenía un escote asimétrico y se sostenía por una sola manga, de la cual sobresale una capa de gasa de seda transparente recubriendo un hombro. El cuerpo del vestido era entallado y un fino lazo acentúa la cintura, la falda siguió entallada hasta media pierna donde comienza la forma de sirena. Pero la parte más hermosa eran los bordados en hilo de plata que decoran gran parte del vestido.

Era una preciosura y estaba segura que si lo hubiera visto, se lo habría comprado inmediatamente, una hermosa obra de arte. Se lo puso rápidamente y Amelia le entregó un brazalete de oro blanco para terminar la combinación del vestido, se veía hermosa y por primera vez desde el embarazo se sentía sexy y elegante.
- Estoy lista, así que ahora ¿Cuál es el siguiente paso para mi sorpresa? 
- Bajas por el ascensor, te vas a recepción y esperas que alguien vendrá a recogerte. Por cierto te ves hermosa y ahora vete que se hace tarde – Amelia se quitó unas lágrimas de orgullo al ver lo hermosa que estaba. 
- Pero Kaitlyn, no puedo dejarla sola. 
- Isa – le tomó ambas manos y la miró cariñosamente – estamos yo y Clara, ahora vete que de verdad se hace tarde, tú hija estará muy bien. 
- No me vas a decir de que se trata de esto ¿verdad?
Al ver que Amelia negaba con la cabeza, Isa se dio media vuelta, después de besar y hacerle cariño a su hija, se despidió de Amelia y de Clara, estaba nerviosa y estaba segura que Ethan tendría que ver en esta sorpresa. Tenían temas que discutir pero ahora no quería pensar en ello.

Salió rápidamente del ascensor y se dirigió a recepción, apenas al entrar alguien le habló a sus espaldas.
- Hola hermosa – Ethan la tomó de la cintura y besó su cuello – te ves perfecta y hueles exquisito. 
- Hola, gracias por esto, me encantó el vestido. 
- A mí también y por eso lo escogí, sabía que te gustaría – Ethan la volteó y deposito un beso de mariposa en sus labios, cálidos y tiernos. 
- ¿Cómo estabas tan seguro? 
- Conozco todo de ti y sabía que ese vestido te quedaría perfecto, eres una hermosa rosa amor y mereces resaltar tu belleza. 
- Ethan debemos hablar.
Pero él la calló con un dedo en sus labio, Isa resistió la tentación de gruñir y fruncirle el ceño, él había preparado toda esta hermosa sorpresa y ahora ella quería escucharlo y tratar de solucionar sus problemas.
- Shhht, quiero decirte que lo siento y que tú tenías toda la razón con respecto al tema de Christina, ella quiso dañarte en el pasado y yo debería respetar tu opinión y decisión, te amo Isa y esto, nuestras discusiones no cambian en nada el gran amor que te tengo y el hecho de que eres la única mujer de mi vida y yo soy el único hombre de la tuya. 
- Yo debí ser más comprensiva, pero esa mujer saca lo peor de mí y lo siento Ethan por ser tan estúpida y desconfiada. Siento haberte dicho todas esas cosas malas y discutir contigo, yo también te amo.
Ethan la besó intensamente, con pasión y fervor, chupó sus labios, sus lenguas se combinaron y jugaron al compás del amor, Isa quería tenerlo para ella sola y desnudarlo completamente pero ahora estaban en la recepción y debían comportarse.
- Cariño, debemos irnos – Ethan le dijo en voz ronca por la pasión. 
- Me vas a decir donde me llevas o seguiré con la duda. 
- Es un secreto – le susurró contra sus labios y luego la condujo a una limosina donde el chofer los estaba esperando.
Condujeron por mucho tiempo, Isa estaba nerviosa y expectante por la sorpresa que le tenía preparada Ethan, era la primera vez que ambos dejaban a Kaitlyn al cuidado de otras personas, amaba a su hija y le daba tanto terror dejarla sola, quería llamar a Amelia y saber que estaba bien, sana y salva. Tenía que calmarse ya que estaba a punto de hiperventilar y debía concentrarse.
- Necesito que confíes en mi – Ethan le mostró una venda cuando la limusina se estacionó. 
- Confió en ti amor, ahora quiero mi sorpresa.
Soltando una breve risa, Ethan puso la venda en sus ojos y la ayudó a bajar, la ayudó a caminar y luego se adentraron a un ascensor, Isa lo supo por el sonido que hacía. Cuando se bajaron, Ethan la tomó entre sus brazos y caminó con ella, cuando llegaron al lugar Ethan la bajó a sus pies, se puso detrás de ella y le quitó la venda, muy lentamente se la fue bajando y a Isa se le cortó la respiración al ver la hermosura que tenía al frente.


Era una terraza de un edificio que estaba casi a las afueras de Nueva York, con vista al mar, hermoso, decorado con velas, antorchas y petalos de rozas que creaban un ambiente romántico, las luces eran hermosas y daban un sentido de intimidad, al medio de toda esta magnífica decoración había una hermosa cama Queen size, la cama tenía rozas y las velas rodeaban el nido de amor, a Isa le dieron ganas de llorar y echarse a los brazos de Ethan y eso fue exactamente lo que hizo, lo besó intensamente, su boca, mejillas, mentón, ojos. Mientras el la alzaba y la besaba con la misma pasión.
- Es hermoso. 
- Tú eres hermosa – Ethan la condujo al centro del lugar, donde Isa se pudo percatar que había rozas en el suelo – baila conmigo.
Ethan la tomó de la cintura y pegó sus cuerpos muy juntos, comenzó la canción y a Isa le encantó la melodía, la letra, el cantante, mientras Ethan le susurraba palabras de amor al oído y la besaba tiernamente.

- ¿Qué canción es esa? 
- High Hopes de Kodaline – Ethan besó la comisura de su boca mientras le decía el nombre. 
- Es perfecta ¿tienes grandes esperanzas Ethan? 
- Tú eres mi esperanza, cambiaste mi vida para siempre y me hiciste el hombre más feliz del mundo – Posó una mano en su cuello y la acercó más a su cuerpo para besarla eternamente – eres mi más grande esperanza. 
- Y tú la mía.
Ethan la tomó de la mano y la condujo hacia la cama, comieron frezas con chocolate e Ethan le dio a Isa un sorbo de champan ya que no podía beber mucho ya que estaba amamantando a Kaitlyn. Se besaron intensamente, los labios de ambos sabían a frezas y chocolate. Isa comenzó a quitarle la chaqueta a Ethan mientras la besaba y seducía muy lentamente. Hicieron el amor lentamente, adoraron sus cuerpos al compás del amor, Isa quería demostrarle el gran amor que le tenía, nunca habría otro hombre para ella. Ethan era el amor de su vida y siempre lo seria. 
- Este lugar es hermoso ¿Cómo lo conoces? 
- Solíamos vivir en este edificio con mi madre y siempre amé la vista. Se puede ver todo el esplendor de la ciudad desde aquí y te da tranquilidad, quería compartir las estrellas con la mujer que amo. 
- Gracias, te amo – lo besó y luego volvió apoyar su mejilla en el amplio pecho de Ethan – esta fue una cita perfecta. 
- Te mereces perfección y desde hoy trataré de dártela. 
- No necesito perfección, solo a ti y a Kaitlyn. 
- Nos tienes Isa, por siempre. 
- Por siempre.
Se volvieron a besar mientras Ethan la penetró profundamente, adoraba su cuerpo y las perfectas curvas que poseía, como sus pechos ahora estaba más llenos y perfectos, quería hacerle el amor eternamente.

♥♥♥♥♥
- Me sorprende tu hermosa visita querida suegra ¿a qué se debe el honor? – le dijo Allan sarcásticamente. 
- Quiero acabar con Ethan Hoffman y tú me ayudarás.
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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

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2 comentarios:

  1. NOOOO hasta donde puede llegar la madre de isa con su odio, aliarse con alan es lo ultimo,( esto me hace pensar que tiene que haber algo más del pasado de rebeca que la aya convertido en alguien tan fría),
    Jonathan pensaba que con solo pedir que volviera con el Kat correría a prepara la maleta, tremendo chasco se llevo el.
    Me fascina esta historia esta llena de sorpresas... realmente saben llamar la atención de sus lectoras y mantenerlas con todo lo que implica, esas cabe sitas que no dejan de imaginar, trabajar y sobre todo de compartir semejante talento con nosotros sus lectores. mil besos a mis genias literarias.

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  2. ¡Excelente capítulo chicas!
    Quedé con la boca abierta.
    Me encantó que John haya podido acerca más a Ethan después de tanto tiempo separados y que su consejo le haya sido útil con Isa, me encantó la idea que tuvo para pedirle perdón.
    La historia de Jonathan y Kat es tan complicada, ¡lo que les cuesta darse cuenta de las cosas!
    Ya lo de Rebeca me imaginaba que algo DEMASIADO malo era capaz de hacer pero me sorprendí al ver que fue hasta a Allan, el mismo que dañó a su propia hija.
    Ya esperando el próximo capítulo.
    Beso enorme!

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