viernes, 22 de agosto de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 29



Capítulo Nº29: Confesiones. 

Cuando Isa despertó lo primero que hizo fue llamar a Clara para asegurarse de que Kaitlyn estuviera bien y Clara tuvo que asegurarle al menos unas diez veces que todo estaba bien para que Isa se convenciera, estuvo hablando unos minutos más con Clara y luego cortó y volvió a la cama junto a Ethan quien es ese momento estaban aun dormido, Isa se acomodó a su lado y lo miró dormir, eran pocas las veces que despertaba antes que él, sobre todo en el último tiempo donde aprovechaba cada momento para dormir ya que Kaitlyn la mantenía despierta gran parte de la noche.

Isa deslizó su dedo índice por todo el torso desnudo de Ethan y luego sonrió. Mío, pensó, se movió para quedar más cerca de él y comenzó a repartir suaves besos por todo el contorno del rostro de Ethan. Ethan se movió y luego sonrió.
- Buenos días dormilón.  
- Bueno días hermosa – se movió para acomodarse y luego besó a Isa - ¿Qué hora es?  
- Temprano, aun no son las ocho, ¿dormiste bien?  
- Muy bien ¿y tú?  
- Bien, ya había olvidado lo que era dormir de corrido, ¿A quién llamas? – Preguntó Isa al ver que sacaba su celular. 
- A Clara, le dije que la llamaría en cuanto despertáramos. 
- Ya la llamé, Kaitlyn está bien y según Clara, se portó excelente. 
- Con que ya la llamaste – dejó su teléfono a un lado y luego atrajo a Isa hacia él – Eres una mami sobreprotectora ¿lo sabías?  
- Solo un poco – la besó y ella le sonrió cálidamente – puedo apostar que tú lo serás cuando ella tenga edad suficiente para tener novio.  
- ¿En treinta años más?  
- Eres un tonto – Dijo Isa riendo. 
- Pero aun así me amas ¿cierto? 
- Como una loca, aunque cuando sacas lo cretino que llevas dentro me dan ganas de cortarte la cabeza.  
- ¿a si?, bueno en mi caso, a mi me pasa lo mismo cuando te comportas como una bruja. 
 - ¿Una bruja?  
- Solo a veces, muy pocas veces, aunque no sé si te lo han dicho antes pero eres muy sexy cuando te enojas, cuando nos conocimos – uso comillas a la palabra conocer – tú estabas enojadísima y yo en lo único en que pensaba era en las mil formas que conozco que sirven para quitarte el enojo, y bueno, en echarte de mi agencia por gritona.  
- ¿Y cuáles serian esas mil formas que conoces para quitarme el enojo? – le dijo Isa mientras se subía al regazo de Ethan. 
- Ya conoces varias.  
- Enséñame el resto. 
- Tenemos toda la vida para enseñártelas.  
- Y toda la mañana también.
Ethan quedó mirando a Isa por varios segundos, sonrió y luego hizo un movimiento para poner a Isa bajo él, la comenzó a besar y decir incoherencias haciéndola reír.
♥♥♥♥♥
Andrew mientras manejaba notaba que Car llevaba minutos mirándolo de reojo, sabía que ella quería decir algo pero no se atrevía a decirlo ya que en más de una vez de volteaba completamente para mirarlo, abría la boca y luego la cerraba sin decir absolutamente nada, llevaba minutos actuando así y Andrew ya se estaba acabando la paciencia y la curiosidad por saber lo que Caroline quería decir no lo dejaban concentrare en la carretera.
- Hazlo Caroline, di lo que quieres decir una vez.  
- Car se volteó y lo quedó mirando sorprendida – Yo no… ¿de qué hablas?  
- Llevas minutos decidiéndote entre hablarme o no, si tienes que decir y preguntar hazlo ya.  
- No sé de que hablas.  
- Vamos Car, solo hazlo.  
- Car lo miró dudosa y luego suspiró – Bien, es que no sé si deba preguntar, si estoy siendo muy entrometida solo dímelo y yo lo entenderé ¿ok? 
- Bien. 
- Tu hijo… ¿con quién lo dejas?, digo, porque estás trabajando más horas de las que se aceptan y bueno no creo que lo dejes solo.  
- No Car, no lo dejo solo, él se queda con su abuela, mi mamá lo cuida y se preocupa de que esté bien en el tiempo que yo trabajo.  
- Ah ¿no va a la escuela?  
- Andrew miró a Car y luego rió - ¿Cuándo años crees que tengo?, él aun es un bebé, tiene solos dos años.  
- ¿Dos?, ¿Cuándo tenía cuando pasó lo de tu esposa?  
- Aun no cumplía los cinco meses.  
- Era un bebito, ¿Cómo pasó Andrew? ¿Cómo fue capaz de dejar a la persona que amaba y a su bebé?  
- Llegamos, ve adentro, en unos minutos entró. 
Car miró a Andrew y se dio cuenta en el instante que había metido la pata, era lógico que él no tuviera intención de hablar sobre el tema, y Car lo entendía perfectamente. Se bajó del auto y luego lo rodeó hasta llegar a la ventana del conductor, tocó el vidrió y Andrew lo bajó. 
- Perdóname, me pasé de los límites, no quería ser entrometida, por favor no te enojes.  
- No te preocupes, no estoy enojado, solo… necesito hacer una llamada, ve a tu trabajo, yo estaré ahí enseguida. 

Car lo miró y luego caminó hacia la agencia, entró y se fue directo a su oficina. El día de trabajo para Car fue de lo más normal, había estado días sin ir a trabajar, pero necesitaba salir de su departamento y por lo mismo decidió volver al trabajo y distraerse en eso. Nadie en la agencia habló sobre Nick, ya que Isa había pedido anteriormente que evitaran hablar del tema con Caroline y así todos los empleados obedecieron. 

En el viaje caminó al departamento Andrew se mantuvo en silencio al igual que el resto del día, y aunque así era como se mantenía siempre, Car se sentía horriblemente incomoda y culpable pero tampoco hizo nada para entablar una conversación. Cuando llegaron al departamento, Andrew se quedó en su oficina en el primer piso y Car subió sola, se cambió de ropa y preparó su cena, al cabo de un rato Andrew entró al departamento.
- Mi turno ya está por terminar, venía a avisarte antes de irme para que no pensaras que estoy enojado.  
- Está bien Andrew, no tienes que preocuparte por lo que yo crea, no le pediré a Ethan que te despida solo por haberte enojado conmigo, menos si me lo merezco.  
- No estoy enojado.  
- Ok, no pasa nada, te entiendo Andrew, lo único que queremos es olvidarnos de lo que vivimos y no es agradable que vengan personas a querer hacernos revivir un mal momento de nuestras vidas, no quise hacerlo, solo no pensé, solo no entendía y… - Car resopló y luego miró hacia otro lado – no lo sé, perdóname. 
 - Te haré una pregunta y quiero que me respondas con la verdad, sé sincera, no me enojaré – Car lo miró curiosa y luego asintió - ¿estás realmente curiosa sobre qué fue lo que pasó? Si no te lo digo hoy ¿podrás simplemente olvidarlo?
- Bueno, olvidarlo, olvidarlo, tal vez no, pero no tienes que contarme nada, lo entiendo, solo es curiosidad, siempre he sido curiosa, pero no me hagas caso, no tienes por qué contarme algo de tu vida.  
- No, no tengo por qué, pero lo haré igual, por dos razones, una porque no es justo que yo sepa tu historia y tú no sepas la mía, y segundo porque después de que te cuente no quiero que nunca más vuelvas a hablar del tema.  
- No tienes que hacerlo. 
 - ¿Nos sentamos? No estoy muy cómodo parado aquí.
Car miró hacia el sofá y luego se encogió de hombros y caminó hacia él, se sentó y luego lo hizo Andrew.
- Si no te sientes cómodo hablando del tema, puedes dejarlo ¿ok? 
- Se llamaba Bárbara – Dijo Andrew ignorando lo que había dicho Car – Nos conocimos en café, yo la vi llegar, se pidió un Latte y luego se sentó cerca de mi mesa, era hermosa, ese día me acerqué a hablarle y descubrí que tenía novio, pero a pesar de eso, ella no hizo nada para que yo me alejara, conversó conmigo, nos reímos y luego antes de irse, ella me dio su número de teléfono. No pasaron muchos días para volver a ponerme en contacto con ella, todo iba bien, el único problema era que ella estaba totalmente enamorada de su novio, siempre decía que deseaba haberme conocido antes de haber conocido a su entonces novio. A ese pedazo de mierda solo lo he visto tres veces en mi vida, la primera vez que lo vi, ella aun estaba con él, no sabía nada de él más de lo que me contaba ella, y tampoco quería saber más, pero si sabía una cosa y era que no hacía feliz a Bárbara, ya que siempre que nos veíamos era porque ella buscaba refugio en mí, no sé si él la habrá golpeado alguna vez, o si la forzaba a hacer cosas que ella no quería, solo sé que Bárbara lo amaba pero le tenía miedo, tres meses después él la dejó, le dijo que se había aburrido de ella, que ya no le servía y terminó con ella. Para mi cumpleaños, que fue dos meses después de que él imbécil la había dejado, ella decidió que ya no quería seguir sufriendo por él y comenzamos a salir. Todo iba bien, llevábamos saliendo dos años cuando ella quedó embarazada, yo la amaba y casarme con ella estaba en planes, así adelantarlos no me afectaba en nada, nos casamos y creí que todo iba a ser perfecto, pero ese hijo de puta se enteró que nos casaríamos y el día de nuestra boda llegó para convencerla de que no lo hiciera, el problema es que llegó tarde porque ya nos habíamos casado. 
Andrew hizo una pausa para respirar y ordenar sus pensamientos, estaba hablando muy rápido y se estaba llenando de recuerdos malos. Se pasó la mano por el cabello y luego siguió hablando. 
- Se supone que él día de la boda para una mujer tiene que ser el día más feliz de sus vidas, para el hombre también pero para la mujer mucho más, pero para Bárbara no fue ni de cerca un día feliz, ella dudó al aceptar ser mi esposa, pero aceptó igual, y todo empeoró cuando llegó su ex novio a llorarte para que no se casara, pero cuando se enteró de que estaba embarazada la despreció, lo hizo frente a todos el mundo y no le importó humillarla. No tuvimos noche de bodas porque pasé la noche en la comisaría por haber llegado a los golpes con otra persona en un lugar público. El resto del matrimonio fue un infierno, Bárbara en cada oportunidad que tenía me sacaba en cara que por mi culpa ella había perdido al amor de su vida, estuvo así por varios meses pero antes de que naciera nuestro hijo ella cambió, aceptó su nueva vida y estaba ansiosa de la llegada del bebé, compramos una casa y juntos decoramos todo, fuimos felices por esos meses, pero cuando nació el bebé, ella tuvo depresión post-parto, lo despreciaba, cada vez que el bebé lloraba, ella también lo hacía, y con eso vinieron muchas cosas más, yo sabía que ella no era una mala persona, que en el fondo amaba a nuestro hijo pero que algo le estaba pasando y por lo mismo la lleve a ver a un especialista y ahí fue cuando le diagnosticaron la depresión, ella se mostró dispuesta en cooperar para que la ayudaran a sanar pero por lo visto ella ya había tomado otra decisión.
Ella se mató un mes después de que la diagnosticaran, fue un día sábado. Se tomó un frasco entero de pastillas para la depresión, dejó una nota.
Andrew sacó su billetera y le entregó un trozo de papel a Caroline. Car lo tomó y luego miró a Andrew.
- ¿Puedo leerlo?  
- Claro. 
Car abrió el papel, y luego leyó. 
“Si te hubiera conocido antes nuestra vida juntos hubiese sido perfecta, te amo, pero no puedo vivir sin él. Eres lo más dulce que le pasó a mi vida, cuida de nuestro bebé, es mi pedacito de cielo, se merece lo mejor y no merece tener a alguien como yo en su vida, pero si a alguien como tú, gracias por amarme y por darme a un angelito.
Barbara”

- Esto es… - Car no pudo seguir hablando ya que el nudo que tenía atascado en la garganta no la dejaba hablar – Lo siento, es solo que no la entiendo, ¿la odias?  
- No, como odiar a la mamá de mi hijo, ella tomó malas decisiones, las peores, pero no puedo juzgarla, ella no estaba cuerda, tenía depresión y eso fue lo que la llevó a tomar las decisiones que tomó, y no la odio, nunca la he odiado.  
- ¿Estabas enamorado?  
- La amaba – le dijo Andrew al instaste.  
- No te pregunte si la amabas, te pregunte si estabas enamorado de ella.  
- ¿Cuál es la diferencia?  
- Ella te amaba pero estaba enamorada de su ex, ¿lo entiende ahora? 
- Andrew se quedó mirando a Car por varios segundos y luego se encogió de hombros – No lo sé, al menos yo solo la amaba a ella.  
- ¿Qué le dirás a tu hijo cuando sea grande y pregunte por su mamá? 
- La verdad, que ella ya no está, lógicamente él no tiene por qué saber que se suicidó y mucho menos que ella lo rechazaba cuando nació, esas cosas el no las sabrá, y jamás le hablaré mal de su mamá, voy a crear recuerdos agradables para él. 
- ¿Cómo se llama? 
- Henry, ese pequeño demonio me saca de mis casillas – dijo Andrew riendo.
Car rió ante el comentario, aun estaba sorprendida por todo lo que le acaba de contar Andrew pero trató de disimular sus emociones, pero más que sorpresa, rabia y pena, Car al fin pudo entender el punto de Andrew al no dejar que ella se hiciera daño. 

♥♥♥♥♥
- ¿Qué te dijo qué?  
- Todo, me contó exactamente toda la historia con su esposa.  
- No puede ser, ¿y te lo contó así como así? – Isa estaba al teléfono y al mismo tiempo cambiando el pañal de Kaitlyn ya que Clara había pedido el día libre. 
- Si, ósea no, opero la cosa es que me lo contó, ella amaba a otra persona ¿puedes creerlo? Dejó a Andrew y a su bebé solo porque no soportaba vivir sin la persona a la que ella amaba, yo aun no puedo creerlo.  
- Dios Car, me tienes que contar todo, no sé si hiciste una promesa con el de no contar nada o no sé, pero me tendrás que contar hasta el último detalle, no me puedes dejar con solos trozos de la historia, es injusto. 
- En cuanto pueda, lo haré pero no por teléfono, es incomodo hablar por aquí. 
- ¿Car podrías esperar un momento? Están tocando el timbre, iré a abrir.  
- Te llamo más tarde ¿ok? 
- Hablamos, bye. 
Isa dejó el teléfono a un lado y luego fue a abrir, encontró raro que sea quien sea no lo haya anunciado antes el conserje, pero tampoco se asustó tanto porque podría ser Amelia. Miró por la mirilla de la puerta y luego abrió apresuradamente. 
- Hola preciosa.  
- Jonathan – Isa literalmente se lanzó a los brazos de Jonathan y luego se alejó para guardar la compostura - ¿Qué haces acá? ¿Cuándo viajaste?  
- Llegue hoy en la madrugada, ¿Ethan no te dijo nada? vengo de la agencia, Ethan me dio el día libre así que decidí venir a saludar.  
- Espera, ¿Cómo que te dio el día libre? ¿Cuánto tiempo te vas a quedar?  
- Mucho – Dijo Jonathan sonriendo – Ya no trabajo más de París, estoy de vuelta, es hora de que algunas cosas vuelvan a ser como antes. 
- ¿Pero por qué?, digo… eso es genial, enserio, pero ¿Qué pasó con tu trabajo de París? 
- Renuncie, Ethan me ofreció volver a trabajar juntos y decidí volver, ahora deja de preguntar tantas cosas y dime dónde está esa niña hermosa, la quiero ver. 
- En la habitación.
Isa llevó a Jonathan a la habitación de Kaitlyn para que la viera, Jonathan la tomó en brazos y comenzó a jugar con ella al instante. La había conocido en el funeral de Nick, pero no tuvo tiempo para disfrutar de Kaitlyn ya que había sido un viaje express.
- Está muy grande – le dijo mientras jugaba con Kaitlyn – esta niña es una ricura. Hola pequeñita ¿te acuerdas de mí? Soy tu tío Jonathan, ¿eso es una sonrisa? ¿te gusto cierto? Tú también me gustas a mí, mucho. 
- Se pasa el día sonriendo, es una ricura, cada vez que sonríe Ethan se derrite.  
- Quien no lo haría, si es tan tierna.
Jonathan levantó a Kaitlyn y comenzó a hacerle cosquillas en la panza pero en vez de reír la bebé comenzó a llorar, y Jonathan inmediatamente la comenzó a mecer de un lado a otro haciendo que ella dejara de llorar. 
- Soy un experto en bebés – dijo Jonathan al ver que Isa lo miraba sorprendida – tengo dos sobrinos, así que sé cómo hacerlos callar y todo eso.  
- Listo para ser papá – Dijo Isa riendo - ¿Dónde está Kat? ¿vino contigo?  
 - No, ella se quedó en París.  
- ¿Por qué?  
- Porque así lo quiso ella, Isa Kathalina puede hacer lo que ella quiera a mi me da igual, entonces ¿estás feliz de volver a verme o no? –  cambiando drásticamente el tema. 
- Mucho – Isa se acercó y abrazó a Jonathan por atrás ya que él estaba cargando a Kaitlyn – Es la mejor noticia de todas, te extrañaba.  
- ¿lo hacías?  
- Claro, eres tú Jonathan, ¿Quién podría no extrañarte?  
- Bueno, ahora me veras todos los días así que deja de llorar, ya no tendrás que extrañarme. 
Isa y Jonathan se quedaron conversando gran parte de la tarde, almorzaron juntos y jugaron con Kaitlyn hasta que esta se quedó dormida. Isa estaba preocupada por kathalina pero no podía dejar de sentirse feliz de que Jonathan haya vuelto. 

Isa miró a Jonathan que estaba programando el móvil de la bebé y no pudo evitar pensar en lo que hubiese pasado si nunca se hubiese enamorado de Ethan, obviamente Kaitlyn no hubiese existido, y tal vez en vez de tener un bebé de Ethan, hubiese tenido uno de Jonathan. Ethan era un gran papá, siempre estaba pendiente de Kaitlyn y ella era la niña de sus ojos, pero Isa viendo a Jonathan interactuar con Kaitlyn la hizo estar segura de que Jonathan también sería un gran papá y que la chica que lo tuviera en el futuro sería muy afortunada, como ella lo hubiese sido, pero estaba Ethan, e Isa se podía imaginar su vida sin Jonathan pero no sin Ethan. Se tocó el collar que llevaba siempre, en el cual tenía el anillo de Jonathan colgado, sabía que tenía que devolvérselo, él le había pedido que lo hiciera solo cuando ella creyera que lo de ellos dos de había acabado realmente, pero aun así no era capaz de dárselo, no era capaz de despegarse aun de algo a lo que tanto quería. 

♥♥♥♥♥
- No sé si salir contigo tiene algún sentido, pero al menos valió la pena, esta comida esta exquisita – Amelia sonrió y luego se metió otro trozo de carne a la boca. 
- Es uno de los mejores restaurantes, Isa me lo recomendó, me dijo que siempre venían con Ethan.  
- Ya, ese par no hacer más que discutir y luego salir a comer, pero si aquí es donde Ethan trae a Isa para pedirle perdón, ya entiendo porque siempre le da resultado.  
 - ¿Y yo correré la misma suerte? 
- No tienes nada de que disculparte, pero si de algo te sirve, puedes traerme aquí todas la veces que quieras, yo no me negaré.  
- Lo tendré presente – John dio un tragó a su vino y luego miró a Amelia – te quería contar que hoy comencé los trámites de divorcio, según el abogado, esto se demorará ya que Rebeca se niega a darme el divorcio, pero no tengo prisa.  
- Se va a volver loca cuando le llegue la notificación.  
- Se lo pedí por las buenas y no resultó, ahora tendrá que ser por las malas.  
- John ¿realmente te quieres divorciar de ella? 
- Si no estuviera tan seguro no lo haría, ¿no crees?  

- Si, resulta que ya te equivocaste una vez…  
- Una persona les envió esto – Él mesero les dejó una botella de vino en la mesa y luego le entregó un sobre a Amelia – y me entregó esto para que se lo entregará.  
- Gracias – recibió el sobre y luego miró a John.  
- A mí no me mires, yo no fui. 
Amelia miró el sobre y luego lo abrió, si no había sido una sorpresa de John no se le ocurría se quien podría ser.
“Espero que estés disfrutando tu cena, una vez te dije que conmigo no te metiera y no me hiciste caso, ahora solo te digo que no te dejaré disfrutar por mucho tiempo, esta no te saldrá gratis, sigue fingiendo que eres feliz porque las dos sabemos que no es así.
Rebeca”
Amelia volvió a meter el papel dentro del sobre y luego miró a su alrededor, ahí a solo unas tres mesas mas allá de donde ellos estaban, estaba sentada Rebeca, mirándola con una sonrisa en el rostro. 
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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

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1 comentario:

  1. ¡Que historia la de Andrew! ¡Increíble! ¡Me sorprendieron chicas!
    Cada vez me cae mejor y lo voy viendo como ideal para Car.
    Lo de Rebeca ya me la veía venir, ya lo más duro va a empezar a venir. No sé si estoy preparada jaja, muchas cosas vinieron pasando hasta ahora y cada una me dejó con la boca abierta. Espero el próximo capítulo para sorprenderme de nuevo.
    ¡Excelente capítulo! De más está decirlo.
    Un beso enorme.

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