sábado, 21 de junio de 2014

Fic: Quédate Conmigo (No Me Dejes Ir #2): Capítulo 22


Capítulo N°22: Siempre juntos.


El viaje de Ethan a Londres fue horrible, sentía tantas emociones juntas y revueltas en su interior, tenía tantas ganas desesperadas de gritar, maldecir, culpar al universo de toda la mierda que estaba sucediendo ¿acaso los dramas de su vida no le darían un respiro?
Su madre era perfecta, era la mejor mujer del mundo y ahora debía estar pagando con esta mierda de enfermedad, no quería enfrentar la realidad, quería vivir en la ignorancia pero no debía hacerle eso a su propia madre, Amelia dejó todo en el pasado para darle una buena niñez, sin el apoyo de su esposo que la había dejado por su amante, ahora debía estar ahí para Amelia, pero dolía solo el hecho de pensar en todo lo que estaba sucediendo, por otro lugar tenía a Isa y a su hermosa niña Kaitlyn, su niña había nacido hace tan poco tiempo y debió dejarlas a ambas atrás para enfrentar esta realidad, la enfermedad de su propia madre. Tan solo de pensar en su madre enferma le dolía el corazón y no podía pensar. 

Llegó cuando ya estaba amaneciendo en Londres, se dirigió rápidamente a su hotel a registrarse, estaba cerca de donde se encontraba viviendo Amelia y había hablado con John antes de tomar el vuelo, Ethan se negó a permitirle que le contará a su madre de su viaje, la iba a enfrentar a la cara, necesitaba hablar con su madre y tratar de entender las decisiones que la llevaron a tomar este tipo de decisiones.
- Ethan ¿Qué haces aquí? 
- Hola mamá.
Avanzó dos pasos acortando la distancia entre ellos y la abrazó con desesperación, sentía tanta ira y confusión en el momento pero el hecho de ver a su madre pálida, demacrada y ojerosa fue más de lo que podía soportar, sin darse cuenta estaba llorando con todas las angustias y emociones contenidas mientras Amelia lo tranquilizaba susurrando palabras de consuelo acariciando su cabello tiernamente.
- Shhhhtt, cariño todo estará bien – siguió pasando sus dedos tiernamente por el cabello de Ethan mientras este se sacudía con sollozos – todo estará bien, yo estoy bien. 

- Dime que no es verdad, por favor dímelo – Amelia lo miró y suspiró. 
- No quiero seguir mintiéndote – puso las manos en las mejillas de Ethan y limpio con sus pulgares las lágrimas derramadas de su hijo – No es tan malo como piensas. 
- ¿Cómo pudiste? – Ethan se separó abruptamente de Amelia y avanzó por la casa. 
- Lo siento. 
- No necesito que me digas que lo sientes, quiero que me digas como en el mundo no pudiste confiar en tu único hijo y sobro todo con algo tan delicado como esto. 
- No quise mentirte, es solo que no podía contártelo. 
- Y quiero saber cuál eran tus razones específicas, soy tu hijo y merecía saberlo de tus labios, mi madre tiene un tumor y me entero por la mujer que me odia y me quiere destruir ya que no eres capaz de contarme la verdad – Ethan la miró cada vez más furioso a cada segundo – mi hija acaba de nacer y tuve que dejar sola a Isa con ella, tu no de dijiste la verdad ¡SE SUPONÍA QUE DEBÍAS HACERLO! 
- Hijo... lo siento tanto – Amelia enterró su cara entre sus manos – quería contarte la verdad pero tu vida ha sido tan complicada últimamente, necesitabas un respiro y John… 
- ¿POR QUÉ TENÍAS QUE RECURRIR A ÉL? – Ethan se acercó y la miró directamente a los ojos ya que Amelia lo miraba impresionada por sus gritos – de todas las personas en el mundo tenías que recurrir al único hombre que nos ha hecho tanto daño, yo soy tu hijo, él es el hombre que te abandonó por una zorra barata. 

- Y aunque te moleste más que nada sigo siendo tu padre – John estaba parado en la puerta de la sala en una posición relajada con las manos en las carteras de sus jeans, avanzó más hacia Ethan deteniéndose al lado de Amelia y preguntándole si se sentía bien, al ver que ella asentía volvió a levantarse y miró a Ethan – debes comenzar a calmarte, tu madre no está en condiciones de discutir y mucho menos que tú le grites. 
- ¡Increíble! – soltó una risa sarcástica y se acercó mucho más a John – ¿tu querida esposita sabe qué haces de enfermera de tu ex mujer? 
- Ella no es de importancia aquí. 
- Sigues casado con esa mujer, ella fue quien me contó todo sobre la enfermedad de Amelia, puedo ver que no puedes contenerla. Te quiero lejos de mi madre y de nuestra vida para siempre, no quiero saber de ti ni de tu esposa, mi familia ya no quiere tener nada que ver con la tuya – le grito enterrando un dedo en el pecho de John furioso. 
- Necesitas calmarte y conversar sobre lo que haremos con tu madre de aquí en adelante. 
- Yo te diré lo que haremos, mi madre se ira conmigo y la trataremos en estados unidos, estará junto a su familia quienes la cuidarán y ayudarán en su recuperación, mientras tú te mantienes lo más lejos posible de ella para siempre y mantienes la correa de tu mujer cortita ya que no quiero volver a verla en lo que me resta de vida – Ethan se alejó de John y se acercó a su madre para hablarle directamente, no aceptaría una negativa – no quiero discutir más este tema, tengo todo preparado para viajar lo más pronto posible y tú te vienes conmigo. 
- Eso no será posible hijo. 
- ¿Por qué mierda no será posible? 
- Amelia no se va a ningún lugar sin mí – John cruzó los brazos sobre su pecho y miró muy serio a Ethan – ella necesita ver si su médico lo permitirá. 
- Me importa una mierda lo que opinen tus médicos, yo me llevo a mi madre porque necesito saber lo que realmente tiene. 
- Si te pararás un segundo a respirar yo puedo explicarte cada paso de lo que hemos estado haciendo este último tiempo, deja de ser un bebé pequeño y saca tu trasero desde su escondite, enfrenta la vida y deja de ser un maldito cobarde ¡no te llevarás a Amelia! – tomó a Ethan desde la camisa – no eres más que un pequeño niño asustadizo. 
- Y tú no eres más que un hijo de puta – lo empujó de vuelta haciendo que John casi perdiera el equilibrio. 
- ¡BASTA! – Amelia se paró entre ellos y extendió ambas manos para detener la batalla – les dije que pararán, esto es una estupidez, no necesito esto y menos de ustedes, se supone que me apoyarían, se supone que estarían aquí conmigo, se supon…
La voz de Amelia se fue desvaneciendo poco a poco hasta que perdió el conocimiento, Ethan alcanzó agarrarla antes que su cabeza golpeará el suelo, John la tomó entre sus brazos llevándola a su habitación, acostándola en la cama. Ambos estaban nerviosos pero ya no querían seguir discutiendo, lo único que importaba era la salud de Amelia.

♥♥♥♥♥

- Hola, hola – Car saludó alegremente a Isa desde la entrada de su departamento, acompañada de unas bolsas de compras. 
- ¡Caroline! – Isa la abrazó emocionada de tenerla con ella, ambas se adentraron e isa ayudó con las bolsas a Car ya que se veían pesadas. 
- Wow, querida se ve que me extrañaste pero me puedes decir ¿Cuál es la razón que este esa mole humana a metros de tu entrada?, estaba segura que iba a registrarme y ordenar que me identificará – llegaron a la cocina depositando las bolsas en la encimera. 
- Medidas de seguridad de Ethan y no olvides que una de esas “moles” está vigilándote a ti también. 
- Ha sí, se llama Andrew a propósito. 
- ¿Cómo sabes su nombre? – Isa estaba confusa ante las palabras de su amiga. 
- Como que, emmm la curiosidad sacó lo peor de mí y necesité saber quién era el guarda espaldas que había puesto Ethan para mí, quien por cierto es muy guapo, pero ese no es el punto. Le tendí una trampa pero todo salió mal y terminé dándole una patada en sus partes íntimas – ante esto último Car se sonrojó furiosamente. 
- Caroline Wells, eres una loca y necesito saber más de esa historia, se escucha muy entretenida. 
- Más tarde, ahora comeremos estas exquisiteces que traje mientras vemos a Kaitlyn dormir como un tronco y hacemos una pijamada como en los viejos tiempo, pero ahora seremos tres chicas o dos y media – ambas se rieron y luego Isa se le quedó mirando, había extrañado tanto a su amiga y saber que ahora iba a quedarse con ella le daban ganas de llorar de felicidad - ¿Cómo se ha portado mi chica hermosa? 
- Excelente, solo despierta cierta cantidad de horas para tener su ración de leche y cambio de paños, es una bebé hermosa y tranquila pero al igual que yo extraña locamente a Ethan. 
- Hablando de él ¿has sabido algo? 
- Si, aterrizó hace poco en Londres, fue a ver a Amelia y me llamará apenas termine su conversación con ella pero su intención es traerla de vuelta a Estados Unidos. 
- Uffff, cosa complicada ¿es grave su enfermedad? 
- Sí, es algo grave pero estoy tratando de ser positiva, quiero ver a Amelia y hacerle saber que yo y su nieta estaremos a su lado en cada paso que dé, me duele mucho haberme quedado atrás pero Ethan necesitaba viajar, es su madre la que está en peligro y enferma, mi deber es apoyarlo. 
- Creo que de verdad has madurado, pero ahora hablemos de temas más alegres y quiero ver a esa hermosa niña tuya que me vuelve loca.
Soltando una risa Isa condujo a Car al cuarto de Kaitlyn, la pequeña estaba despierta y muy quieta viendo su móvil dar vueltas sobre su cuna. Tras unos minutos ambas se dieron cuenta que la hermosa Kaitlyn necesitaba un cambio urgente de paños e Isa para torturar a su amiga la obligó a mudarla mientras ella la asistía.

♥♥♥♥♥

Ethan estaba impactado por el desmayo de Amelia, su enfermedad, todas las mentiras y el hecho que John no se despegaba del lado de su madre, quería golpearlo tan malditamente por todas sus palabras pero entendió que no podía hacerlo, él había hecho todo lo posible para mantener a su madre cómoda y constantemente acompañada. Lo odiaba y lo seguiría odiando después de todo, pero no olvidaba el hecho de que era su padre y que se veía lo muy preocupado por Amelia.
- No conseguirás nada si sigues peleando con ella - John lo miró y suspiró frustrado - estoy de tu lado en esto, no quiero ver sufrir a Amelia, este último tiempo ha sido tan malditamente difícil. 
- Tengo que llevarla a casa. 
- Lo sé, sé muy bien que debe irse a casa contigo pero si estás en contra mía y tratas de alejarme no conseguirás nada, tu madre tiene un extraño concepto de protección hacia ti y créeme todo lo que hizo fue para no causante problemas, aunque terminó todo peor de lo que imaginábamos. 
- Deberías haber dicho la verdad, hace tiempo tenía que haberse operado y yo debería haber sabido toda la verdad desde el inicio - Ethan se rascó la frente cansado y frustrado - pero ya no vale de nada seguir enojado, necesito que me ayudes para convencerla y saber si es seguro viajar porque te juro que no la dejaré aquí sola y no voy a estar más de dos días lejos de mi hija y mujer. Ella se viene conmigo y debes estar de acuerdo. 
- Está bien, estoy de acuerdo contigo, nos iremos todos a Estados Unidos pero necesito que me des un par de horas para llamar a su doctor y que él la revise aquí, necesito asegurarme que estará bien al viajar, está muy débil Ethan tú debes apoyarla, no darle más problemas.
Ambos se quedaron mirando a una Amelia muy pálida, se veía frágil lo que a Ethan le rompía el corazón completamente. Su madre era una persona sana, siempre lo fue y verla ahora en ese estado, todo esto estaba mucho más allá de su comprensión.

Dándole un asentimiento se dirigió hacia la sala de estar, necesitaba calmarse, respirar y llamar a Isa inmediatamente. Con dedos temblorosos marcó su número y ella respondió al primer tono.
- Hola cariño. 
- Dios te extraño - se le cortó la voz ya que la emoción del momento no le dejaba hablar ni pensar. 
- Igual te extraño ¿cómo esta Amelia? 
- Débil y enojada. ¿Cómo está mi niña? 
- Un poco llorona y hambrienta, pero extrañándote montones al igual que yo - Isa respondió algo a alguien que Ethan no pudo comprender y luego volvió a la línea. 
- ¿Con quién hablas? 
- Es Car, estoy probando un pequeño experimento para demostrarle los distintos lados de la maternidad, primero fueron los paños, luego la ropa y después de darle de comer a Kaitlyn serán los gases - Isa soltó una risita corta al contarle de sus hazañas a Ethan. 
- Las extraño nena, quisiera estar ahí contigo y Kaitlyn, cambiar de ropa a mi bebé, hablar contigo y mimar a mi niña ¿preguntó por mí? 
- ¡Ethan es una bebé! ¡aún no habla y falta mucho tiempo para que lo haga! 
- Lo sé cariño, pero déjame imaginar que lo hizo. 
- Tonto. 
- Soy el tonto que te ama más que a su vida, volveré a casa lo más pronto que pueda, estoy viendo con John si es seguro trasladar a mi madre. Todo dependerá de las especificaciones del doctor. 
- Hagas lo que hagas trata de apoyar a tu madre, yo y Kaitlyn estaremos bien, sanas, salvas y seguras, por Car y la seguridad que pusiste en casa que por cierto intimida a todo el mundo. 
- Ese es el punto amor - Ethan se río entre dientes - debo irme, John me acaba me decir que mi madre despertó y debemos hablar. 
- Okey, te amo. 
- Y yo a ti, adiós.
Luego de que Ethan colgara, Isa se quedó mirando mucho tiempo el teléfono en sus manos, como si de esa forma logrará aparecer por arte de magia. Lo extrañaba tanto que le dolía, pero no era momento para ser egoísta y hacerle el viaje más complicado a Ethan, salió de su transe cuando Car entró con la bebé, su amiga tenía la cara colorada y una mirada de pánico al ver los pucheros que le hacía, eso quería decir que era la hora de alimentar a Kaitlyn.
- ¿Cómo es posible que una cosita tan pequeña se mueva tanto?, ponerle su ropa fue una verdadera batalla - resopló para alejar un mechón que se había soltado de su improvisado moño. 
- Podremos decir que has sobrevivido a tu primer enfrentamiento en el campo del vestuario - Isa tomó a Kaitlyn para acomodarla en su regazo y darle de comer - ¿acaso no es una belleza?  
- Puedes apostarlo, algún día esta coqueta será una rompe corazones. 
- Ethan deberá comprarse una escopeta y mantener a raya a todos los casanovas que traten de robar su corazón. 
- Vas a darle tanto trabajo a tu papi y a mí por supuesto ya que debo enseñarte todos los trucos que tu mamá no quiera que sepas - Car le hizo morisquetas pero Kaitlyn no le dio mucha atención al estar centrada en alimentarse. 
- Así que serás la tía que la malcríe, Dios eso sera terrible, la terminaré metiendo en un convento. 

Ante las palabras de Isa, ambas se pusieron a reír como dos colegialas, Isa conocía a Car de toda la vida y de las dos podía estar segura que la mala influencia era ella y no su amiga. Una vez que Kaitlyn había comido y estaba plácidamente dormida, ambas se dispusieron a preparar la cena y ver películas acostadas con Kaitlyn al medio, era como en los viejos tiempos pero con Isa ahora como madre.

♥♥♥♥♥

Pasaron tres días exactamente antes que Ethan pudiera viajar con Amelia, ella estaba muy débil y después de la revisión del médico, les aseguro que lo más conveniente era esperar un par de días, que fueron tres para ser exactos. Ethan hablaba todos los días con Isa, le decía cuando la extrañaba y la amaba constantemente, ella lo echaba aún más de menos y su hija igual, Kaitlyn era una bebé sana y muy tranquila. Caroline se quedó todo ese tiempo con ellas, durmiendo en la misma cama las tres. Isa ya no se sentía sola con una bebé.

Ese día llegaba Ethan y al parecer su hija lo presentía porque estaba totalmente despierta y animada esperando la llegada de su papá.

Isa igual estaba muy emocionada y le hubiese encantado ir a buscarlo pero Ethan se lo prohibió estrictamente, le dijo que no la quería manejando y mucho menos sola con la bebé, que esperara en casa y el apenas aterrizará le haría saber.

Así que Isa esperó...

Esperó...

Esperó...

Y esperó la llamada que nunca llegó.

Estaba muy desanimada y frustrada por el posible retraso en el vuelo, hasta que escuchó sonar el timbre, se precipitó a la entrada dejando a Kaitlyn en su sillita mecedora que estaba en la sala.
- ¡Llegaste! - se abalanzó sobre Ethan casi sin pensarlo - dijiste que llamarías. 
- Quise darte una sorpresa, así que sorpresa - se besaron eternamente antes de darse cuenta de los cuatro ojos que los miraban con atención. 
- ¡Dios, que desubicación la mía!, Pasen - Isa sonrió al ver a Amelia y la abrazó - Amelia debes estar tan cansada después del vuelo y tu igual por supuesto John. 
- No te preocupes por mí, me encanta ver lo mucho que se aman - les dijo Amelia antes de afirmarse en John para adentrase al departamento - Ahora quiero conocer en persona a esa hermosura de mi nieta. 
- Está en la sala, esperándolos muy animada y despierta.
Isa inmediatamente pudo percatarse del mal aspecto que tenía Amelia, se veía fatigada, más delgada de como la conoció y pálida. Le dolió el corazón verla así, era una persona tan única y tierna, la mejor mujer que alguna vez haya conocido pero ahora le tocaba superar una difícil prueba de vida. Ethan se veía cansado, estresado y con una mirada triste, lo primero que hizo al entrar al departamento fue buscar a su hija, besarla y decirle cuanto la amaba para luego presentársela a sus padres. Si, ambos. Tanto a Amelia como a John, al parecer estaban limando un poco de asperezas con su padre, pero aún faltaba mucho camino por recorrer, según lo que Isa pudo ver. Le puso a la bebé en brazos a John por aproximadamente 2 minutos antes de quitársela para volver a tenerla en sus brazos, era un gran avance e Isa no quería presionar.
- Asi que cuales serán los pasos que tomaras Amelia para tu tratamiento – Isa no quería ser entrometida pero necesitaba saber, quería mucho a Amelia después de conocerla más a fondo, se dio cuenta que era una persona única y necesitaba saber que nada malo le pasaría.
Ella sabía que el doctor de Amelia le había recomendado uno de los mejores neurocirujanos de estados unidos, fueron colegas en la facultad y confiaba mucho en él para recomendarlo. El tumor era peligroso porque se encontraba en la parte externa del cerebro, lo habían llamado Meningioma de la convexidad cerebral, ubicado en la bóveda craneal. Era grande de aproximadamente 5cm y peligroso, estaban aún evaluando el procedimiento y al día siguiente Amelia tenia cita con el nuevo doctor para ver como actuarían de ahora en adelante.
- Por el momento solo existe un paso, la operación. Es una decisión delicada y complicada pero creo que es lo único que puedo hacer - estiró los brazos para que Ethan le diera a la bebé y cuando la tuvo en sus brazos la acunó y meció con cariño - si quiero mejorarme tendré que dejar que me sometan a esa cirugía. 
- Es lo mejor para ti mamá. 
- Lo se cariño - tomó la palma de Ethan y depositó un beso al medio de esta - lo sé. 
- Bueno creo que va siendo hora de que nos vayamos, Amelia necesita descansar - John se levantó y tomó a una Kaitlyn dormida de los brazos de Amelia. 
- ¿No se quedarán aquí? - pregunto isa incrédula ya que es lo que había asumido. 
- No cariño, sería solo una molestia y da la casualidad que estoy viviendo en el mismo edificio y tengo a John, después de sobre-convencer a Ethan, él aceptó, de mala gana, pero aceptó.
Isa miró a Ethan quien estaba muy callado con su hija en brazos, pero Isa veía perfectamente las líneas de frustración en sus labios y sus ojos. Quería a Amelia con ellos pero si ella quería estar en su propio espacio Isa no iba a intervenir, John tomó a Amelia suavemente de la cintura y la condujo a los ascensores, Ethan los siguió luego de entregarle  la bebé a Isa, quien se quedó esperando, luego de un par de minutos Ethan se adentró al departamento. Sin hablar la tomó entre sus brazos y la besó tanto tiempo que ambos estaban jadeantes, Kaitlyn seguía durmiendo en su mecedora, Ethan se acercó sin soltar a Isa y la miró por mucho tiempo.
- Ella realmente está muy enferma - Ethan ya no lo pudo contener ni un minuto más y rompió en llanto - mi madre está enferma. 
- Isa lo acunó entre sus brazos, beso toda su cara y volvió abrazarlo más fuerte - yo estoy aquí para ti amor, juntos superaremos todo. 
- Siempre juntos - entrelazó sus dedos juntos y la miró a los ojos. 
- Siempre juntos.
Sellaron esta hermosa promesa con un beso apasionado, decía cada palabra y promesa de su amor. Con Kaitlyn entre sus brazos, eran una familia y prontamente lo serian por la ley, Ethan quería hacer lo más pronto posible a Isa su mujer por la ley, ya lo era para él pero pondría su maldita firma en un papel lo antes posible.

♥♥♥♥♥

- Asi que por fin pude dar con el espectacular y escurridizo Allan Bodenhofer. 
- Aquí me tienes, así que habla antes que me canse por hacer que pierda mi tiempo – Allan la miró con completo desprecio – después de todo no pude seguir ignorando lo entrometida que te has vuelto mi querida Christina. 
- Necesito hacerte una propuesta que estoy segura amaras. 
- No tenemos ni un tema en común tú y yo – Allan se inclinó y se sirvió una copa sin ofrecerle algo de beber a ella. 
- Es en ese punto donde estás muy equivocado, yo quiero a Ethan pero existe una personita que se interpone en mi camino y da la casualidad que es tu queridísima Eloísa Collins. 

- ¿Isa?, interesante… así que tu dulce trasero de zorra esta tras Ethan Hoffman y harás de todo para conseguir lo que quieres ¿hasta qué punto estas dispuesta a llegar? 
- Haré todo para conseguir al hombre que quiero.
Allan se levantó de su asiento tras el escritorio, a paso lento y relajado se acercó al sillón donde estaba sentada Christina, dejo su copa en una mesita adyacente y se sentó al lado de ella, la miró detenidamente por mucho tiempo, evaluándola.

- Te tengo una pequeña sorpresa querida Christina - se movió rápidamente ubicándose a solo un centímetro de ella, la tomó por su largo cabello rubio y movió su cara hasta que estuvieron frente a frente, pasó una mano lentamente por el contorno de la cara de Christina y sus labios. La acercó mucho más a él y tiró de su cabello haciendo que su cuello se arqueara en respuesta, poso su mano libre en el cuello de Christina y comenzó a aplicar una leve presión que fue aumentando con los segundos - NO TRABAJO CON ZORRAS QUE QUIERES DESTRUIR LO QUE ES MÍO – aplicó mucha más presión en su cuello. 
- Su…Suéltame – susurró Christina en voz ronca por la falta de oxígeno. 
- No dijiste por favor – le hizo un puchero y le guiñó un ojo mientras seguía aplicando más presión. 
- P…por favor, suéltame – agarró su mano para tratar de aliviar la presión que ejercía en su cuello. 
- Antes de soltarte te diré solo una cosa y quiero que habrás bien esas hermosas orejitas y comprendas mis palabras, tú no te acercas a Isa porque si lo haces te mueres, ella es mía y si quieres alejar al estúpido de Ethan de ella, déjala malditamente fuera. Usa tus encantos de zorra y sedúcelo pero no tocaras a Isa, no le hablaras y mucho menos la miraras pequeña perra mentirosa y embustera, ¿crees que no se los planes que tienes con Rebeca? Querida sus reuniones secretitas, no son secreto para nadie, y estás acabando con mi maldita paciencia. Te quiero lejos de Isa, ella es mía y siempre lo será, la desesperación no es un consejero para tomar buenas decisiones, así que piensa tus alianzas mi bella Christina…piénsalas bien porque pueden llevarte a un mal lugar, no quiero volver a ver tu puta cara y si me entero que has rondado a Isa o has hecho que llore de alguna forma, digamos que te recomiendo que te vayas indefinidamente del país.
La soltó, haciendo que Christina callera al piso jadeante y llorosa. Christina se paró rápidamente y corrió lo más rápido posible fuera de la sala, Allan soltó una risa antes de volver a sentarse tras su escritorio y siguió con sus papeles que había dejado a un lado.

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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

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6 comentarios:

  1. ¿Tenéis un índice o algo para la primera parte de No me dejes ir? Es que se me hace complicado encontrar los capítulos.

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    1. No, lo siento, teníamos el indice pero fue borrado :(

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  2. ¡Hola chicas!
    Al fin algo que me sorprende para bien de Allan creí que se podría aliar con esa bruja pero al final no lo hizo, de todos modos los fines de él tampoco son buenos. Quiero saber cual va a ser el próximo paso de ambos pero a la vez no porque ya Ethan e Isa deben lidiar con todos sus problemas.
    Excelente capítulo como siempre.
    Esperando el próximo.
    Beso grande

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    1. Allan siempre termina sorprendiendo más y más ya veras, y christina es otro tema, en fin la cosa para Ethan e Isa no se viene nada buena con esos dos planeando cosas cada uno por su lado, solo hay que esperar que todo salga bien, gracias por leernos siempre ♥ besos!

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  3. Por dios, no tiene descanso, isa y ethan, bien por allan por fin hizo algo bueno, chilenitas el momento de leer su historia es toda una aventura que nos transporta al mundo de los personajes, tanto que con cada palabra que leemos es como si escucháramos los sonidos de sus voces, profesan doce amor. SON INCREÍBLES, LO QUE LOGRAN CON ESCRIBIR DESDE EL CORAZÓN, miles de éxitos para mis chilenitas genias, BESOSSSSSSS, el regalito ya me lo re leí 3 veces y no me canso.

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    1. Lo bueno le durará lo que fue duro este capítulo jajaja nos alegra que te haya hecho feliz el regalo, como ya te dijimos te lo merecias ♥

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