jueves, 20 de marzo de 2014

Fanfic: Quédate Conmigo (No me dejes ir #2) Capítulo 10


Capítulo N°10: Mi vida comienza y termina contigo. 


Isa estaba en shock por el nuevo anónimo de Allan, él no estaba dispuesto a dejarla en paz, estaba haciendo de su vida un infierno ahora que todo parecía ir mejor, le aterrorizó saber de lo que su locura podía conllevar y no era nada alentador ni para ella ni su pequeña bebé que crece en su interior, ahora quería una vida al lado de Ethan y criar juntos a la hermosura que venía en camino, pero no quería exponerlos a la locura de Allan.


No quería dejarse dominar por el miedo a lo que sería capaz de hacer Allan, sabía que Ethan sería capaz de arriesgar todo por ella pero eso era lo que más la asustaba de todo, no quería perder al amor de su vida. Amelia pudo intuir la intranquilidad de Isa, le tocó levemente el brazo y se quedó mirándola muy intrigada por la actitud de Isa tan peculiar, ahora estaba pálida y muy nerviosa.


- Isa querida ¿te sucede algo?  
- La miró confundida sin saber que decir hasta que optó por lo más simple – claro que no, fue solo un simple mareo pero ya se pasó. 
- Debes cuidarte mejor, sabes que los embarazos son todos distintos por lo cual siendo tu primeriza, debes guardar reposo y alimentarte lo mejor posible, además te pusiste muy nerviosa después de leer esa nota que te entregaron ¿estás segura que es un asunto sin importancia? – Amelia intuía que había algo más en la extraña actitud de Isa, pero no quería forzarla a contarle algo que ella no quisiera. 
- Por supuesto que era algo sin importancia – Isa arrugó la nota y la metió a su bolso con despreocupación, pero cada vez más consiente de si alguien la estaba vigilando.

Llegó al departamento muy nerviosa, mucho más que antes, pero por insistencia prefirió estar sola, sin la compañía de Amelia ya que no quería que le siguiera preguntando por lo sucedido, Amelia era tan buena y no tardaría en sacarle la verdad de sus labios, e Isa no estaba dispuesta a que Ethan supiera la verdad, por lo menos no de momento ya que no quería exponerlo innecesariamente, sabía perfectamente que el la quisiera mantener bien protegida por lo cual sus medidas serían extremas y no estaba dispuesta a sobre alarmarlo a ambos por un idiota que la seguía acosando después de todos estos años, Allan no podía seguir manejando su vida para siempre.

Llamó a Car ya que necesitaba hablar con alguien de confianza y necesitaba la voz de su conciencia, su mejor amiga Car, aunque en muchas ocasiones trató de negarlo siempre tenía la razón en muchas de las cosas que le decía.



- Vine tan pronto como me llamaste ¿es verdad lo de la nota? – le dio un rápido abrazo y se fueron juntas a la sala donde se sentaron, Isa estaba tan fatigada por toda la preocupación sobre el tema de Allan, que solo quería acostarse pero necesitaba contarle a alguien la nueva aparición de Allan. 
- Sí, no sé qué hacer Car, Allan ha vuelto a amenazarme como siempre está manejando mi vida de una o de otra forma sabe cómo encontrarme y saber cada paso que doy, es una locura y no sé qué hacer al respecto. 
- Pues simple – reflexionó Car en voz alta – contarle todo esto a Ethan, el necesita saberlo para cuidarlos a ti y tu bebé. 
- No entiendes, si le cuento esto se volverá loco y querrá protegerme de todo y de todos, no puedo exponerlo más a que Allan nos afecte como en el pasado. 
- ¿Crees que ocultándole todo esto a Ethan será mejor?, perdóname Isa pero creo que no te ayudara en nada, sabemos que Ethan te bajaría la luna si pudiera pero no tolerara que te expongas ni tu ni la bebé, además sabes de las atrocidades de las que Allan es capaz. 
- Lo sé perfectamente pero no quiero ver a Ethan involucrado, por el momento sé que la mejor decisión será mantenerme callada, Allan no representa ninguna amenaza, no creo que siquiera este en el país y solo estaría poniendo paranoico a Ethan que no me dejaría ni salir del departamento sola.

Car la miró seria, estaba tan en desacuerdo con su amiga ya que sabía que Ethan la protegería y no dejaría que Allan le hiciera daño como en el pasado, pero su amiga era más terca que una mula y si se le metía algo en la cabeza no había poder humano que se lo quitara.

- Entonces olvidemos el tema por el momento y hablemos de temas más educativos, como por ejemplo los cambios del embarazo, estoy muy curiosa por saber cómo te tomas tus cambios físicos. 
- Son horribles – gimió Isa frustrada – me siento gorda, fea y tonta. Los bochornos son horrible, me dan ganas de comer de todo cuando no tengo ganas de vomitar y es tan frustrante pero Ethan ha sido tan tierno y me trata de animar siempre que tengo mis pequeñas crisis sobre mis cambios, verdaderamente es único. 
- Un término interesante para el guapísimo Ethan Hoffman – Car la miró con cara picara y alzó las cejas en gesto coqueto acercándose mucho más a su amiga – y ahora cuéntame lo más importante, dicen que con el embarazo el sexo es mucho mejor que antes ¿es verdad? 
- ¡Caroline! – la reprendió Isa - ¿desde cuándo te volviste tan descarada.

Ambas se miraron y rompieron en una risa histérica, hace tanto que no se contaba confidencias que Isa estaba tan nerviosa, quería hablar de todo con su amiga y a la vez de nada, solo disfrutaba su compañía, aunque a decir verdad extrañaba la de Kathalina, después de estar tanto tiempo juntas se preguntaba que estará haciendo ahora Jonathan para enfurecerla.

- Dios Car, es tan alucinante – Dijo Isa casi sin aliento después de tanto reír – sentí cosas que nunca antes creí posible e Ethan se comportó todo perfecto, se preocupó por mí y mi comodidad, creo que lo amo más que antes si eso es posible y ahora estoy ansiosa por esperar que llegue. 
- Creo que ahora eres insaciable, Ethan no se quejara de eso estoy segura – le dijo Car con una mirada de complicidad. 
- Estoy segura que no se quejara, pero ahora cuéntame de Nick mira que estas muy callada con tu relación con mí adorado primo y no me dices nada jugoso que usar en su contra. 
- No me hables de él que me vuelve loca – Le dijo a Isa haciendo una mueca de disgusto – creo que tu primo es un caso científico que aún no han descubierto. 
- Pero te ama eso no puedes negarlo. 
- A car le brillaron los ojos con la afirmación de Isa – Me ama así como yo lo amo a él, nos volvemos locos mutuamente, no quisiera estar con nadie más, definitivamente es el hombre de mi vida. 
- Creo que los primos nos tienen totalmente dominadas – Isa pensó en voz alta, se quedaron mirando y volvieron a reír como dos adolescentes.

♥♥♥♥♥

Ethan estaba aún en su oficina, no había podido llegar temprano a casa ya que el trabajo lo tenía completamente dominado, ahora quería tener a Jonathan a su lado, el nuevo fotógrafo era sinónimo de problemas y todo estaba fuera de lugar, lo único que quería era estar al lado de Isa, en sus brazos besándola y volviéndolos a ambos locos, pero con tantos problemas de trabajo a la vista era casi imposible.

Se masajeó las sienes de frustración, le dolía la cabeza de tanta rabia por lo sucedido, quería a Isa a su lado pero mientras no solucionara estos problemas no era posible y estaba el otro gran problemas al que Ethan no quería dar importancia, Christina no dejaba de llamar pidiendo hablar con él, hace semanas trataba de evitarla pero sabía que ella no se quedaría tan tranquila como siempre así que debería ponerle punto final a esa desagradable situación.

- Ethan, la señorita Christina pide hablar contigo nuevamente y ahora es personal. 
- ¿Está aquí? – Ethan estaba furioso, pero no lo daría a demostrar frente a su secretaria.
- Si, ¿qué quieres que haga? 
- Hazla pasar, necesito hablar con ella y no quiero que me molesten, luego de su visita me iré a casa y todo lo pendiente se dejara para mañana. 
- Está bien. 

Sin otra palabra se retiró, entró la hermosa y espectacular Christina vestida tan elegantemente posible, era hermosa a todos los ojos, una rubia despampanante, con un cuerpo de infarto y a pesar de todo tenia cerebro y lo sabía utilizar, a Ethan eso en el pasado le atrajo mucho, pero ahora tenía a Isa y no arriesgaría su relación con la mujer de su vida.


- Ethan cariño, tanto tiempo sin verte ni hablar contigo no quiero pensar que me estas evitando – se acercó seductoramente a Ethan y depositó una mano en su pecho. 
- Por supuesto que no querida ¿Cómo podría?, nadie en el mundo te evitaría, pero la verdad estoy muy ocupado y ahora no tengo tiempo para atenderte. 
- Sé que eres un hombre muy ocupado, pero he extrañado tu repentina ausencia ¿ocurre algo que no me estas contando? 
- Dando un cansado suspiro Ethan se propuso ser sincero – te diré la verdad, en este momento estoy en una relación muy seria que amo más que a mi vida y no arriesgare nada por algo de una noche así que lo más conveniente sería que nos alejáramos. 
- Ethan querido nuestro acuerdo siempre ha sido libre de relaciones, tú sabes que ninguno de los dos quiere ni necesita ataduras así que ¿Cuál es el problema?
Sin darse cuenta Ethan quedó en medio de la experta seducción de Christina, ella sabía perfectamente como envolver a un hombre hasta llevarlo a la locura, se quedó levemente sentada en el escritorio de Ethan quien estaba en su silla, quedando sus bocas a escasos centímetros, ella trazó perezosos círculos con el dedo en el fuerte pecho de Ethan mientras este trataba de alejarla.


- El problema querida Christina es que ya no me interesa un encuentro casual así que si te cuesta entenderlo es tu problema, ahora necesito continuar con el trabajo e ir a mi casa con mi mujer. 

- ¿Conozco a la mujer que ha robado tu corazón? – le preguntó Christina aligerando el ambiente, pero su tono era controlado para ocultar la rabia y frustración que sentía. 
- La verdad es que sí, es Eloísa Collins. 
- ¿La ex de Jonathan? – lo miró con incredulidad en sus ojos – Wow, Ethan cariño creo que esta vez has ido más allá de los limites, pero no soy nadie para criticarte. 
- En eso tienes razón, no eres nadie para criticar mis acciones y ahora soy feliz junto a la mujer que amo. 
- Pero no te olvides que yo soy tu amiga ante todo, no creo que tu chica te negaría una cena con una vieja amiga de tantos años, además no les estamos haciendo nada a nadie compartiendo algunos recuerdos, vamos Ethan no creo que sea un delito cenar conmigo ¿o sí?

Ethan se lo pensó por un momento, no quería ir a cenar con Christina pero había sido muy cortante con ella, siempre fue una muy buena amiga de la cual podía encontrar apoyo y buenos consejos, ahora no quería ser mal educado con ella y mucho menos grosero, así que decidió aceptar la oferta.

- Bien – le dijo Ethan a regañadientes – vamos a cenar pero no me puedo demorar tanto tiempo ya que tengo muchos asuntos que tratar. 
- Dejame adivinar – Christina se volvió a sentar en el escritorio de Ethan con coquetería – esos asuntos comienzan y terminan con Isa. 
- Si y no harías mal en recordar constantemente que ella es mi novia y la única mujer que quiero en mi futuro. 
- Tranquilo, es solo una cena de amigos – alzoó las manos en aspecto inofensivo – ahora vamos que se nos hace tarde o ¿debes pedir permiso para salir? 
- Ethan la quedó mirando fijamente muy serio y a punto de perder la paciencia pero decidió hacer como que nunca escuchó ese comentario, además Isa no lo dominaba – Vamos.

Ethan llevó a Christina a un Restaurant muy íntimo ya que no quería que nadie los viera juntos y sacara conclusiones erróneas, la verdad actualmente estaba sometido a mucho estrés y necesitaba tomarse una copa o quizás dos para relajarse, a pesar de que le había dicho a Isa que no bebería quería un vaso de Whiskey con urgencia, toda la locura de Rebeca más Allan, las discusiones con John, los antiguos conflictos con Isa y el embarazo repentino le estaban pasando la cuenta a Ethan, amaba el hecho de que iba a ser padre, pero a veces le asfixiaba un poco lo rápido que su vida estaba cambiando, además los constantes cambios de humor de Isa lo abrumaban, pero trataba de no manifestarlos ya que sabía perfectamente que podía alejar a Isa al otro continente con un solo paso en falso.

- Vamos Ethan deja esa cara de funeral para tu entierro – Christina sacó de sus pensamientos a Ethan para darse cuenta que ya les habían servido la comida - ¿No quieres algo más fuerte que no sea agua? 
- Ya no bebo – dijo Ethan en un tono bajo y enojado. 
- Así que el amor de verdad los cambia – Pensó Christina en voz alta – Pero estas conmigo, Isa no sabrá que bebiste una copa ya que es imposible que yo se lo diga.

Ethan no quiso responder a eso ya que no quería pensar en Isa y que opinaría de que estuviera con su ex cenando en este preciso momento ¡Mierda necesitaba esa copa de Whiskey!, Isa se pondría furiosa y esta era una razón muy válida para que no dejara ya que era una mujer posesiva y el ahora él estaba metiendo la pata bien hondo.

- Creo que esta cena ha sido un error – Ethan trató de parase pero Christina no se lo permitió poniendo una mano sobre su mano derecha. 
- Estás conmigo Ethan ¿a qué le tienes tanto miedo?, piensas que Isa se enojara por algo que podrías hacer pero su amor es lo suficientemente fuerte para no tener alguna duda que le serás totalmente fiel ¿o me equivoco? – Christina comenzó a trazar círculos perezosos sobre la mano de Ethan mientras le seguía hablando con tono coqueto, comenzó a subir su pie por la entrepierna de Ethan, esto era tan típico de Christina, seducción en un lugar público, Ethan no podía mentir le encantaba esto en el pasado pero ahora ya no, antes de que pudiera hablar ella decidió continuar – querido Ethan, siempre tan dominante e insaciable no lo puedo ver domesticado por una simple mujercita, recordemos los viejos tiempos.

Sin darse cuenta de cómo sucedió Christina terminó casi sentada en su regazo ya que era un sillón cuadrado que ocupaba la mitad de la mesa, por lo cual Christina estaba a su lado, pero sin darse cuenta terminó sentada tan cerca con sus piernas entre los muslos de Ethan, este quiso apartarse pero ella no se lo permitió y no quería montar una escena para no ponerla en vergüenza.

Christina posó una de sus manos en el pecho de Ethan y se conducía a su regazo hasta que Ethan la paró bruscamente y nuevamente trató de apartarse, pero estaba atrapado entre Christina y una muralla, era casi imposible salir del lugar.

- No seas tímido querido que sabes que podre complacerte, vamos Ethan por los viejos tiempos – Ella trató de besarlo pero Ethan se alejó rápidamente y perdió totalmente la paciencia. 
- ¿Por lo viejos tiempos? – Preguntó Ethan incrédulo – yo te follaba cuando me daba la gana, pero tú nunca fuiste nadie importante en mi vida, solo alguien disponible ¿crees que arriesgaría el futuro con la mujer que amo por una simple calentura?, déjame decirte que estas muy equivocada, Isa es mi mujer, está embarazada de mi hija y son lo más importante de mi vida, tu no significas nada para mí, te seguí el juego y acepte venir a comer contigo, pero no pienses, ni sueñes que tendremos algo en el presente ni futuro ya no quiero saber nada mas de ti ni de tus provocaciones, ahora si me disculpas me voy a mi casa con la mujer que amo y no quiero saber más de ti, ten una buena vida Christina.

Ethan la tomó del brazo y la arrastró con él para salir de la cabina del restaurant, solo quería estar solo para poder pensar y respirar tranquilo ya que estaba un poco alterado por lo sucedido con Christina, siempre la consideró una amiga, pero estaba claro que ella siempre esperó algo más que él nunca estuvo dispuesto a darle, se subió a su jaguar y condujo sin rumbo, lo único que sabía es que no quería que Isa pensara algo que no era verdad y primero debía serenarse para poder llegar a casa, ya era tarde pero decidió que un par de horas no haría la diferencia, llegó a un bar pequeño, pero muy pintoresco donde se tocaba música lenta para relajarse, pudo reconocer una canción que le gustaba mucho por el contenido de su letra ya que le llegaba a lo más profundo, This Moment Now - Tyrone Wells, lo hizo sentir aún más melancólico por todo lo que le había dicho a Christina, se había comportado como un idiota sin mediar las consecuencias ni que la podía lastimar mucho, no se quedó a disculparse ni le importó, pero ahora se arrepentía de ser una persona tan impulsiva, primero no debería haber aceptado esa invitación a cenar, después de dos copas de Whiskey decidió dar la noche por terminada y volver a casa, quería contarle todo a Isa ya que tenía culpa de haber aceptado la cena, pero en ningún momento se le pasó por la cabeza traicionarla ni nada por el estilo.

Cuando llegó al departamento todo estaba oscuro menos en la sala donde estaba la televisión prendida con un volumen bajo y la chimenea que estaba prendida, el lugar estaba temperado e Isa estaba acostada en el sillón grande tapada por una manta, se quedó mirándola por un largo rato desde la entrada. Era una mujer hermosa y completamente suya, había sido un estúpido por haber puesto en peligro su relación con Isa saliendo a cenar con Christina y ahora le iba a mentir, esta sería la única vez y era una mentira por omisión ya que no quería arriesgar su futuro y el de su familia que iniciaba y terminaba con Isa.

Ethan se arrodilló junto a ella y le tocó la mejilla tiernamente mientras besaba aún más suavemente sus labios, Isa abrió los parpados perezosamente y lo miró fijamente, después de un rato habló.

- Llegas tarde. 
- Lo siento cariño, el trabajo me dejó atrapado y no pude salir antes. 
- Hueles a alcohol – le dijo Isa después de acercarse un poco más a el - ¿Qué estabas haciendo? Me quede esperándote, pero debo haberme dormido de pronto. 
- Lo siento, no volverá a pasar ya sé que dije que no bebería mas, pero necesitaba un trago ya que la reunión con unos clientes de aplazó y me dejó un poco fatigado – Ethan la tomó entre sus brazos y la besó apasionadamente – te extrañe, vamos a la cama.

La tomó en brazos y subió con ella a la habitación, con mucho cuidado la depositó en la cama y le quitó la ropa mientras la besaba con dedicación, luego se la quitó el con más rapidez y la tomó entre sus brazos para arrastrarla hasta el centro de la cama, la besó, la sedujo, la excitó por tanto tiempo que Isa estaba rogándole después de un rato, pero él quería extender el placer lo mejor posible, había estado con muchas mujeres pero ninguna se comparaba con estar con Isa, ella era única, amaba sus curvas, sus pechos redondeados, su perfecto trasero y su vientre donde estaba creciendo su hija, amaba todo de Isa y no quería que nada lo separara nuevamente de ella, le hizo el amor tan lentamente y con mucha dedicación, cuando sintió que Isa estaba a punto de llegar al clímax aumentó los empujes haciendo que Isa se tensara más rápido, su propio orgasmo llegó tan fuerte y rápido que le quitó el aliento, se aferró a Isa y la besó profundamente mientras recuperaba el aliento, Isa lo abrazó mientras ambos normalizaban su respiración, era un momento único y no quería arruinarlo con palabras, pero decidió decir lo único que tenía en su mente en este preciso momento.

- ¿Isa? 
- Mmmm – tarareó media adormilada. 
- Cariño, mi vida comienza y termina contigo, te amo tanto – La besó más apasionadamente y luego hundió su cara en el hueco del cuello de Isa, oliendo su esencia. 
- Yo también te amo ¿Estás bien? 
- Perfectamente – la abrazó más apretadamente y se relajó para quedarse dormido al lado de la mujer que amaba más que a su vida.

♥♥♥♥♥

Al otro día Ethan se fue a trabajar muy temprano pero prometiendo que regresaría temprano, compartieron un tierno desayunó en la cama y luego Ethan se la comió a ella llevándola a un placer inimaginable, la verdad es que ahora que estaba embarazada sus hormonas eran una locura, estaban tan descontroladas que muchas veces le traían tantos inconvenientes pero al parecer a Ethan le gustaba que estuviera insaciable por él. 

Amelia llegó al departamento de Ethan como al medio día un poco más pálida de lo normal.

- Amelia ¿estás bien? – Isa se acercó a ella y le tocó la frente para ver si estaba enferma o tenía fiebre pero solo estaba un poco más helada de lo normal. 
- Nada querida, es solo que tengo una fobia a las agujas y precisamente vengo de la clínica ya que me estoy realizando unos exámenes de rutina, por eso vengo pálida pero no es nada de lo cual debas preocuparte. 
- Ven siéntate, necesitas algo caliente para entrar en calor, te haré un té para que te relajes – Isa la llevó hasta la cocina donde le sirvió él té y se sentó a su lado - ¿Por qué no me dijiste que ibas a ir al doctor?, habría estado encantada de ir contigo. 
- Creo que la costumbre, se me olvido decirte ya que siempre he hecho estas cosas sola y no consideré preguntarte, pero para la próxima te pediré que me acompañes, pronto estarán los resultados.  
- Espero que me avises, para mí sería un placer ir contigo – Isa la miró y sacudió la cabeza – te ves cansada, necesitas descansar mucho mas o de lo contrario te enfermaras ¿hay algún problema? 
- Amelia dio un suspiro cansado y miró a Isa – John, ese es el problema de mi vida. 
- ¿Qué ha hecho ahora? 
- Tratando de contactarme para idear alguna forma de cumplir las peticiones de tu madre, la verdad ya no pienso caer en su jueguito, pero no deja de insistir en hablar conmigo ya no sé qué más hacer para alejarlo de mi vida para siempre y por supuesto de su vida igualmente. 
- Mi madre no va a parar hasta que consiga lo que quiere – Isa tomó la mano de Amelia y la apretó cariñosamente – pero estando juntas no dejaremos que lo logren, yo estoy con Ethan y elegí estar con el amor de mi vida para siempre, tengo todo lo que siempre desee. 
- ¿Qué es eso? – preguntó Amelia curiosa. 
- Una familia.

Amelia la miró sorprendida y la abrazó muy tiernamente, actualmente Isa era como su hija y la amaba completamente, nunca creyó posible que una mujer mereciera a Ethan pero Ethan e Isa eran perfectos juntos, cuando se apartaron Amelia la miró fijamente.



- Creo que eres igual a tu padre. 
- ¿lo conociste? – le preguntó Isa sorprendida. 
- No claro que no – le aclaró inmediatamente Amelia – es solo que... Déjame decirte querida pero tú no tienes nada del veneno de tu madre, eres una buena mujer como pocas y creo que tienes mucha suerte de no ser nada comparado a Rebeca ya que al final se terminan asfixiando con sus propias artimañas. 

- Me hubiera encantado conocerlo – Le dijo Isa soñadoramente. 

- Esta muerto ¿verdad? 

- Si, por lo que dijo mi madre murió cuando yo era un bebé y no sé nada sobre él, salvo una foto que mantengo conmigo en todo momento, Howard Collins era un hombre como pocos por lo que he sabido alrededor de los años y estoy segura que me amaba mucho. 

- Yo igual estoy segura de eso, ya que es imposible no amarte, si no me crees pregúntaselo a mi hijo. 



Se pasaron la tarde juntas, hablando de diversos temas, hicieron el almuerzo y esperaron a Ethan para comer, la tarde se pasó relajada entre los tres que ya eran una familia por las circunstancias de la vida.

♥♥♥♥♥

- ¡Te he dicho muchas veces que no te metas en mi vida! – Gritó Kathalina consumida por la ira contra Jonathan. 
- Me meto todo lo que quiero, no quiero que ese imbécil te lastime. 
- Eso a ti no te interesa y Nate no es un imbécil, es un perfecto caballero y me gusta pasar tiempo con él, quizás hasta me termine enamorando.


- ¿Qué acabas de decir? – Jonathan la agarró por los hombros y la miró fijamente – Tú no te puedes enamorar de él, no puedes. 
- Y eso quien lo dice ¿tu? – Kat se rió sin ganas – Por favor, tú no eres el más indicado para decirme de quien puedo o no puedo enamorarme. 
- Si puedo y te lo prohíbo, no puedes enamorarte de alguien que apenas conoces ¡Por Dios Kathalina!, no puedes enamorarte de alguien como él, solo quiere una cosa de ti y no permitiré que la tenga. 
- Tú no eres quien para venir a gobernar mi vida – Kat le dio un enojado empujón y se alejó varios pasos de Jonathan – No puedes prohibirme nada ni demandar en que puedo o no sentir, hace mucho dejaste de tener ese derecho. 
- No lo permitiré – Le dijo Jonathan cuando Kathalina estaba a punto de abandonar la habitación.  
- ¿Qué quieres de mí?, te ofrecí lo único que nunca le había dado a un hombre y tú lo desperdiciaste por una ilusión de amor que aun sientes por Isa, lo siento pero ya no estoy dispuesta a esperarte, me cansé.

Antes de que Kathalina pudiera dejar la habitación Jonathan la abrazó pegada a su cuerpo, hundió la cara entre el hueco del cuello de Kat y respiró varias veces profundo antes de hablar, Kat estaba que se derretía entre sus brazos, pero tenía que ser fuerte por su orgullo. 

- Suéltame por favor Jonathan – le suplicó. 
- Por favor no hagas esto, cada vez te alejas más de mí y no sé qué puedo hacer para remediar toda la mierda que hice, por favor perdoname Kathalina porque si estas enojada conmigo es como si me faltara todo, no puedo estar tranquilo sabiendo que estas con la persona equivocada. 
- Según tu ¿Quién es la persona indicada entonces? – Preguntó Kat exasperada. 
- Yo.

Kathalina lo miró por mucho rato y luego lo besó con toda la pasión contenida, saboreó sus labios como si fueran un exquisito manjar y ella estuviera hambrienta por él, Jonathan la tomó en brazos y la subió sobre el escritorio, sin pensarlo le devolvió el beso con la misma pasión que ella le daba, la deseaba y la quería desnuda junto a él, se moría por hacerla suya y olvidar todo este maldito tiempo que los había distanciado tanto.

Comenzó a meter la mano entre la polera de Kat y se la quitó por la cabeza, acarició sus pechos con esmero y deleite sobre el sujetador para excitarla, tenían la proporción exacta para su delicioso cuerpo y Jonathan se moría por besar cada centímetro de ella hasta hacerla perder la razón, se moría por hacerla suya.


- Eres mía – le dijo Jonathan mordiendo seductoramente el lóbulo de su oreja – dilo. 
- S…Sí – le contestó jadeante. 

Le quitó el sostén y comenzó a succionar sus pechos excitándola aún más, quería consumirlos a ambos en una pasión inimaginable y no quería pensar en las consecuencias.

Cuando comenzó a sonar el tono de llamada de Kathalina la canción de Lorde – Bravado, se quedaron mirando fijamente y Kat sacó su celular para ver que Nate era el que llamaba, se alejó rápidamente de Jonathan y se colocó nuevamente su ropa, después de ignorar la llamada le dio la espalda y habló rápidamente.

- Si me estimas aunque sea un poco olvidaras que esto pasó y nunca más volveremos a repetirlo, yo lo olvidare para siempre por el bien de ambos, no quiero lastimar a Nate y tú no tienes nada que ofrecerme que me pueda interesar.

Sin otra palabra se fue precipitadamente de la habitación dejando a un Jonathan mudo sin saber qué hacer ni cómo afrontar su complicada situación, no quería que nada lastimara a Kathalina pero al parecer el único que provocaba sus penas era el mismo de una indirecta forma.

♥♥♥♥♥

Luego de tener una perfecta y relajada cena, Ethan e Isa se fueron a la cama donde él le hiso el amor con total dedicación, cuando ambos estuvieron saciados se quedaron despiertos en un cómodo silencio solo disfrutando de estar abrasados, juntos, y enamorados. Ethan la acercó a su costado dejándolos a ambos de lado y luego de depositar un tierno beso en su cuello le habló a la oreja.

- Cásate conmigo.
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Tanto la historia como los personajes son ficticios, cualquier semejanza es pura casualidad, esperamos que les haya gustado. 

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2 comentarios:

  1. Me encanta esta historia!!!! Ojala Ethan no se meta en problemas con Isa por haber aceptado la cena con Christina que por cierto es toda una zorra!!! Espero que Jonathan y Kat puedan estar juntos!!!
    Ese tema de Allan me enferma ese tipo esta mas loco que una cabra!!!!
    Ternuritaaaaa ojala Isa le diga que si a Ethan, me enamora esa pareja ♥.♥
    las felicito, excelente historia!!!!

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  2. OHHHHHHHH SI CASAMIENTO!!!!!! esta pare jita cada día me encanta más, pobre kata y jonathan, tienen qe asumir lo que sienten.
    "La felicidad se alcanza cuando, lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía".
    esta historia esta en total armonía,cada letra es un compás, y cada lectora es un ritmo así nos movemos al son de la música creada por dos excelentes escritoras que saben llevar el ritmo de esta maravillosa historia, como siempre les digo son únicas.
    MIL BESOS CHILENITAS Y FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA FELICIDAD

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